Capítulo 27

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Me guardo el cabello de Ludo en el bolsillo de la campera.

-Debemos volver-dice Sam saliendo del lugar-no sabemos qué puede estar tramando Tuck. Hay que actuar rápido y pedir ayuda.

Ni Rory ni yo contradecimos lo que opina Sam.

Hay que hacer algo rápido, es más, creo que ya hemos perdido mucho tiempo. El rostro y sus secuaces son hábiles e inteligentes, incluso más que nosotros.

-¿Qué crees que quiere?-pregunto.

Rory se queda completamente quieto y me mira serio.

-¿No te ha dicho lo suficiente como para que te des cuenta?-dice suspirando-te quiere a tí.

Nos quedamos un buen rato en silencio, sólo moviéndonos nosotros, a causa de la humedad y el hambre que tenemos.

-El problema-digo yo mirando el suelo y mordiendome una uña-es que no sabemos para dónde ir. Estamos desorientados. ¡Completamente!

Sam suelta un largo suspiro.

-Yo sé un método para ubicarnos-todo parece ir perfecto, hasta que se pone nervioso-pero no es seguro. Lo utilizaba cuando iba de campamento con mi abuelo. Primero, hay que saber la hora-agrega.

Rayos. Mi reloj. Sam me dijo que me lo sacara antes de venir.

De repente Sam sale al exterior y mira el sol con mucha concentración. ¿Qué rayos hace?

-De acuerdo. Son las 16:16. Tenemos poco tiempo hasta que anochezca.

-¿Cómo lo...?

Sam esboza una sonrisa cansina.

-Por la posición del sol.

Suelto un suspiro de alivio pero a la vez frustración. ¿Por qué dice Sam que es arriesgado?

Supongo que, si nos alejamos en una posición equivocada, será mucho más difícil hallar el edificio.

Sin embargo, lo único que quiero en este preciso momento es descansar. No me importa ni la mugre ni la sangre que cubre mi cuerpo, hasta olvidé que tengo hambre(por suerte el estómago dejó de rugirme).

A veces me pregunto si podemos controlar nuestros deseos. Es decir, por ejemplo: alguien que le teme al amor, quizá no decida por él mismo cuándo enamorarse. Quizá sólo lo decide el corazón...vaya, ¿qué estoy diciendo? El corazón sólo bombea sangre. Todo lo demás lo dirige el cerebro.

Bueno, en fin, una persona que tiene hambre, es porque quiere comer. ¿Entienden? Él lo decide, él dice: me cago de hambre.

¿Ustedes creen que una persona que le teme al amor, diría: "quiero enamorarme. Diablos, quiero enamorame"?. Mm pues yo no lo creo así.

Simplemente te enamoras, quieras o no.

Un día antesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora