Capítulo 29

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Rory se dirige hacia donde Sam y yo vimos el fantasma.

Sam sale corriendo para atrás, y se choca con un enorme pino verde.

-Que... -exclama Rory al ver a la anciana-. ¡Wow!

Me acerco a la señora que nos mira con impaciencia.

-Hola, jóvenes. ¿Qué los trajo hacia mi humilde estancia?

La verdad el lugar no tiene mucho de humildad.

Me enamoré del pasto verde, no hay ni un pelito de césped que esté quemado. Parece regado regularmente todos los días.

La vieja se queda con las manos cruzadas, por encima del regazo.

Su mirada se enfurece.

-Oh, eh... nos llamó la atención un hueco en el tronco y pues nos encontramos con este hermoso lugar -respondo luego de un rato, tratando de ser amable.

Ella frunce las cejas y tuerce el labio.

-Usted ¿está muerta? -la pregunta de Rory me incomoda. Espero que la vieja no se enfurezca más.

Y no me equivoqué. Se acerca a nosotros con mirada furiosa y paso rápido.

-No me trates de usted -grita-. Morí a los veintitrés. Exceso de estrés.

Al instante, Rory sale volando por los aires.

-¡Rory! -exclama Sam corriendo  hacia él. Yo voy detrás suyo-vieja idiota, ¡qué ha hecho!

-¡Calla, niño estúpido!-Sam cae más allá de Rory. Esta vieja lanza algo sobre ellos que hace que se impulsen hacia atrás.

Corro con todas mis fuerzas hacia Sam, que está convulsionando en el suelo. Temo que no esté consciente.

-Sam, debes permanecer despierto-le susurro aferrándome a su pecho.

Siento cómo algo me chorrea por la cabeza. Alzo la vista y es...oh, Dios. ¡Sam está teniendo un ataque de epilepsia!

-¡Sam!-exclamo sosteniéndolo para que me mire...pero tiene los ojos cerrados-Sam, escúchame, estarás bien...

-Todos sabemos que no lo estará. No si no recibe ayuda médica.

-¡Cállate, vieja estúpida!-le grito con todas mis fuerzas, mientras las lágrimas caen por mis mejillas con intensidad.

Ella descarga la misma impotencia sobre mí, pero mi cuerpo la rechaza y sólo hace que me incline hacia atrás.

Ella se queda boquiabierta y vuelve a descargar la misma fuerza desde lejos. Me defiendo nuevamente (aunque no sé cómo lo hago)

-Nunca antes...le había pasado esto a Madam Lidia, yo...¡estoy anonadada!

Respiro con dificultad, y le ordeno, desafiante:

-Cure a mis amigos.

Ella levanta una ceja.

-Y si no, ¿qué?-se ríe malévolamente.

-Su hechizo se volverá hacia usted.

-¡No puedes hacer eso!

-Pude defenderme.-le contesto presumiendo.

Ella se queja y dice:

-¡Entonces podrás curarlos!

-No sé cómo hacerlo.

-Sólo inténtalo.

Miro hacia Rory y luego a Sam, que necesita ayuda urgente.

Un día antesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora