Capítulo 41

30 4 0
                                        


El ambiente es frío y algo húmedo.

Roob ha tenido la inteligencia de aterrizar en el aeropuerto de Brasil.

-¿Qué parte de Brasil es?-pregunto.

El viento azota nuestras caras sin piedad.

-No tengo idea-dice Roob-miren, allí vienen los otros.

Señala el cielo y todos miramos hacia allí.

Se ve un helicóptero igual que en el que veníamos nosotros, y veo una persona pegada al vidrio. No sé bien si es Fribby o Jonathan.

Aterriza cerca de nosotros, y al bajar todos veo que Fribby viene corriendo.

Abraza a su hermana, los dos parecen felices.

La última que baja es Savanna. Tiene los pelos despeinados, y van por el viento. Se acerca a nosotros con calma.

-¿Cómo estuvo su viaje?-preguntó Roob.

-Muy bien-contestó una chica de unos veinte, rubia de anteojos-aunque sin querer vomité mientras aterrizabamos.

-Fue un asco, Abby.-dice Melia.

-¿Os parece si nos apuramos?-pregunta un chico. Es de España, amo a los gallegos-tengo una urgencia.

-Siganme. Mis amigos no están muy lejos.

Mientras salimos del aeropuerto vacío, analizo si hay alguien que no subió al helicóptero.

Está todo destruido. Hay edificios partidos a la mitad, negocios con los carteles colgando, y autos rotos.

Llegamos a una esquina completamente abandonada. Parece una casa vieja, de madera y piedra. Atravesamos el jardín y esperamos en el porche de la puerta. De repente se abre y aparece un hombre-gordo y gigante.

-Pasen-dice con voz grave.

La casa está tan abandonada afuera como por dentro. Tiene un sillón gris roto y desacomodado, una televisión vieja en frente, y en la cocina yo diría que no entra el que nos abrió. Igual, es bastante amplia, como para que entremos todos.

De una habitación sale un chico, ni gordo ni flaco. Tiene los brazos tatuados por completo y un espansor gigante en la oreja.

-Hola-dice al vernos-soy Yasir. Él es Bob.

Asentimos y nos adentramos en la enorme y vieja casa. Sin darme cuenta quedé en frente de Bob.

-¿Tú eres...?-parece impresionado. Sonríe como si fuera mentira-No, dime que tú no eres...

-Sí, soy yo-me apresuro a decir.

Al darme vuelta, veo a Pobby escondiéndose debajo de su hermano.

-¿No limpian nunca aquí?-pregunta el chico gallego. Se acomoda los anteojos-¿es mucha molestia pedirles un retrete?

-A la derecha-dice Bob con dureza señalando una puerta.

El chico se va corriendo hacia allí.

-Muy bien, eligan la habitación que quieran. Es un antiguo hotel, pero lo cambiamos todo. Por arriba-dice Yasir.

Mientras subimos las escaleras, al lado mío veo al gallego. Lo observo y le pregunto:

-¿Cómo te llamas?

-Soy Cristian. Encantado de conocerte-me estrecha la mano mientras subimos el último escalón.

Entro a la primera habitación que veo. Hay dos camas cuchetas, o sea en total cuatro.

Siento alguien detrás mío. Me doy la vuelta y veo a Abby, la chica que vomitó.

-Lo siento-murmura. Y amaga a irse.

-No, quédate.-la invito.

Ella sonríe y se sienta sobre una cama de abajo.

-Qué mugre-susurra.

-Al menos es algo-miramos a la puerta y está Rory. Saluda a la chica-Soy Rory.

-Abby-dice ella con una sonrisa.

Me dejo caer en una cama y hundo la cabeza en la almohada. Los ojos se me cierran solos.

Al despertarme, puedo ver a Sam, Rory y Abby hablando sentados en el suelo.

-Miren quién despertó-dice Sam sentándose a mi lado-vamos, nos esperan abajo.

Recién abajo me doy cuenta de que hay menos gente que la que había en la casa de Lidia.

-¿Qué sucedió con los demás?-pregunto sentándome en una silla frente a la mesa.

-No subieron-responde Roob con los cereales y leche en la boca.

-Cuando salvé a Pobby no vi a nadie más-digo, pensando.

-Entonces no sé-dice tragando.

Voy a buscar a la mesada un cuenco de cereales y leche. Me vuelvo a sentar y lo devoro.

Tomo un buen trago de agua, pero antes observo a Ernest.

¿Qué le sucede? Está con la mirada perdida. Tiene ojeras y bolsas en los ojos. Supongo que es del sueño.

-Hay que preparar las defensas-dice Yasir sirviéndose algo medio amarillo en un vaso-si los perseguían, podemos esperarnos en cualquier momento un ataque.

-¿Y cómo hacemos las defensas?-pregunta Jonathan con el ceño fruncido.

Yasir lo señala y toma de la sustancia.

-Buena pregunta-dice-es una pequeña sorpresa. Vengan.

Deja el vaso y nos dirigimos de a uno por una puerta que hay en el suelo.  Yasir la abre, se sienta en el suelo y nos mira, como diciendo: "no pasa nada". Dentro está todo oscuro.
-Tirense cuando les indique.

Se deja caer empujándose con las manos desde el suelo.

Luego se sienta Bob, que le cuesta un poco pasar por la puerta.

Después de un rato, todos nos lanzamos una mirada de incertidumbre.

-¡De a uno!-grita Yasir desde la oscuridad.

Benjamin deja un pie suspendido en la oscuridad, pega los brazos a su cuerpo y se suelta con el otro pie.

Se escucha un ruido duro.

A los segundos, dice:

-¡Siguiente!

Roob es el siguiente. Grita al caer.

Así todos bajaron, hasta que quedamos Abby, Ernest y yo.

Suspiro y me siento en el suelo. Miro a las personas que quedan y me tiro.

-¡Aaaaaaah!-grito en la caída. Algo duro me sostiene no muy abajo,quizás dos o tres metros de la puerta. Miro bien y estoy dentro de un barril. Me he torcido el tobillo.

El barril comienza a bajar, y sólo escucho el sonido de una soga bajar, creo que es la que sostiene el barril.

Llega al fondo en no menos de segundos y veo a todos allí. Es como un pasadizo.

Un día antesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora