Capítulo 35

47 5 3
                                        

Estoy asustada por lo que haremos hoy.

Llamamos "misión ciudad" al plan que tenemos para llevar a cabo en el edificio.

Bueno, la Misión ciudad no es nada segura. Podríamos morir.

-¿Luego volverán aquí?-me pregunta Lidia agarrándome del brazo.

Sonrío y niego con la cabeza.

-No lo creo. Si la cosa se pone fea allí, deberemos salir directamente desde el edificio.

Lidia suelta un largo suspiro.

-Gracias.-Sus labios forman una línea-hiciste que me de cuenta de muchas cosas. Te lo agradezco. Ha sido un placer conocerlos.

-El placer ha sido todo mío-le digo de a poco-y gracias a tí por alojarnos. Ojalá volvamos a vernos.

Ella sonríe y me da un abrazo inesperado.

-Tengan mucho cuidado-susurra-y mucha suerte.

-Lo tendremos-le devuelvo el abrazo.

-Una cosa más. Ten esto-con manos viejas y temblorosas, me tiende un paquete blanco-sólo debes abrirlo cuando estén en la ciudad. El Ojo Cegado no debe verlo. Y mucho menos Tuck.

Tragué saliva y acepté el paquete.

¿Qué contendrá? ¿Un hechizo? ¿Una caja llena de navajas de distinto filo? Es bastante pesado.

-¿Hay niños pequeños?-pregunté.

Benjamin pestañea.

-Maso menos. Está Fribby, que tiene trece. Y Jonathan, de quince. Sin embargo son muy hábiles.

Suspiro. Mientras más seamos mejor.

-Que vengan.-respondo-¿Nadie más?

Benjamin tuerce la boca y luego abre bien los ojos.

-Pobby, la hermana de Fribby, tiene ocho. El problema es que son inseparables.

Me lo debo pensar bien. A los ocho años, ver una especie de guerra y gente morir no es lo ideal. Pero no podemos separar a dos hermanos(que no entiendo cómo serían sus padres...salvo que uno sea adoptado).

-Que difícil-me paso la mano por el pelo. De nuevo suspiro-Savanna la cuidará bien, ¿de acuerdo?

Benjamin asiente.

Hay gente transitando por todo el jardín delantero. Espero que entremos todos en los helicópteros.

-A ver-grito haciendo sonar las manos para que todos escuchen-necesitamos organización. Los menores de veinte años, vayan hacia el estanque. Entre veinte y cincuenta años, vayan al gran árbol-una vez que cumplieron mi ordenanza, me doy cuenta que está todo en silencio-Sam, Rory, Benjamin, Savanna...vengan conmigo.

Ellos salen de distintos grupos y nos juntamos en la sala principal de la casa.

-De acuerdo-dice Benjamin una vez juntos-hay treinta y dos personas en total. Quince menores de veinte sin incluirnos, y diecisiete entre veinte y cincuenta.

-¿Tantos?-pregunta Sam tragando saliva-¿Es seguro ir todos juntos?

Apoyo una mano en el cuello de Sam, haciendo que me mire.

-Es por eso que nos dividimos en grupos.

-He pensado que la organización debería ser, por ejemplo: cinco menores de veinte con cinco mayores de veinte. ¿Entienden?-dice Savanna.

Asentimos todos a la misma vez.

Me duele demasiado pensar en que es muy probable que tenga que separarme de Sam. Yo diría que Benjamin, Rory, Sam y yo somos los más...¿útiles? Para esta situación, y debemos repartirnos en grupos diferentes, se me hace lo más seguro.

-Savanna, nosotros iremos con Pobby, con Aixha, con Leonard, con Jonathan y con Melia-dice Benjamin de una.

¡Melia está viva!

-De acuerdo-responde ella.

-Catalina, tú irás con Sam, con Rory-suelto un aire de alivio cuando lo dijo-con Martin, con Tristan, y con Fribby.

Oh, agradezco tanto que me haya puesto con ellos dos.

-Nos has puesto a los tres juntos-dice Rory impresionado pero feliz-¿qué hay de los otros grupos?

-Sabrán cuidarse muy bien. También son inteligentes.-Benjamin sonríe-además, ustedes tres van muy bien juntos.

Un día antesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora