En definitiva, no sé cómo ha hecho Sam para saber a dónde nos dirigimos. Él sólo ha descubierto la hora, luego se quedó unos minutos pensando y dijo algo así como:
-En estos minutos el sol está al medio...así que debemos ir al oeste.
Fue algo extraño...
-¿Cómo sabes que por aquí es el camino?-pregunta Rory luego de un largo rato caminando.
Sam arquea las cejas y dice:
-¿Por qué están tan intrigados con eso? Simplemente, la hora lo dice todo. El sol sale por el este y se esconde por el oeste. Como eran alrededor de las cuatro de la tarde, no falta mucho para que anochezca y se vaya por el oeste.
-¿Y cómo sabes que no debíamos ir al sur o norte?-pregunté dudosamente, mientras sostengo un poco a Rory que sigue muy lastimado.
-La noche que vimos a Ludo y Wilmer, mientras ustedes dormían caminé un poco hacia una dirección(por la cual comencé a tener mucho frío)yo diría bastante. Luego hacia la otra, y caminé hasta toparme con un gran bosque que no me dejaba seguir. Allí sentí mucho calor-toma aire mientras escala unas rocas que debemos cruzar para subir la colina-entonces supe que debíamos ir por el suroeste.
Seguimos caminando durante mucho tiempo, y descansamos un poco al encontrar una buena fuente de agua.
El frío se fusiona con el hambre y empiezan a quebrantar todo mi interior, hasta tal punto que tengo ganas de vomitar.
-Miren esto-dice Rory desde algún lugar que no lo vemos. Por su voz parece fascinado-¡Aquí!
Nos acercamos a él(más bien nos guió su voz) y vemos un gran árbol torcido hacia la izquierda. Es una especie de árbol llorón, y sus largas y hermosas hojas tapan el tronco y lo que hay detrás de él.
Rory se agacha por un hueco entre las hojas y el tronco, perdiéndose entre la maleza del suelo.
Miro a Sam y está perplejo. Nos agachamos también y nos escabullimos por el hueco.
Parece un interminable camino a cuatro patas, hasta que veo que los pies y piernas de Rory comienzan a levantarse. Hago lo mismo que él y al ver lo que tengo en frente me quedo espléndida. Abro los ojos como platos, y sin dejar de apartar la vista de la enorme estancia le grito a Sam:
-¡Mira esto! ¡Alucinante!
El lugar consiste en una sofisticada casa, aunque no tiene muchas decoraciones modernas es hermosa:tiene agua a su alrededor, un estanque de agua color mar brasileño(verde), un pequeño árbol de abeto, podado recientemente.
Además tiene una casa del árbol ubicada en un perfecto tronco.
-¿Quién puede vivir aquí?-dice Sam tocando con sus dedos una columna en frente de la casa. Los escalones de madera vieja rechinan ante su peso.
-No tengo idea-responde Rory observando el estanque.
Sin embargo yo me quedé plasmada con otra cosa. En el patio trasero de la casa, vi a una anciana delgada de pelo blanco y lacio. Estaba allí, pero a la vez parecía que no. Era como si...es una locura lo sé, pero parecía un fantasma. Caminó hacia el porche trasero, y desapareció de mi vista.
¿Me habrá visto? ¿Qué pensará? ¿Sabrá dónde queda el edificio? ¿Es un fantasma realmente?
-Vi a alguien-digo en voz alta con el ceño fruncido, con la mirada perdida en el porche.
Sam y Rory se acercan a mí, rastrean alrededor mío con paso de hombre(brazos separados del cuerpo sacando músculo, caminando con los pies hacia fuera)
-No, no. La vi en el porche. Creo que es un fantasma.
-Debe ser la falta de sueño y el hambre que tienes-dice Sam.
Sí, quizá...sólo fue una alucinación. Bueno, no pasa nada.
Rory ríe irónicamente.
-Te juro. He visto muchas cosas en mi breve vida. Pero jamás he visto un fantasma...ni creo en ellos.
Alzo las cejas y me encojo de hombros.
-No hay que ver para creer-digo yendo hacia el pequeño abeto.
-¿Creer para ver, entonces?-pregunta Rory mientras se acerca a una ventana.
Niego con la cabeza.
-No, simplemente miras. Quiero decir...no debe haber una razón para ver. Bueno, en realidad...
-¿Y si eres ciego, ¿cómo ves al mundo?
-Lo ves como lo sientes, supongo.
Mi respuesta me dejó pensando un buen rato. Claro, no hay que creer para ver ni ver para creer. Debes sentirlo, debes quererlo, debes desearlo...entonces lo ves.
-¡Aay!-exclama Rory tocándose la cabeza y poniendo los ojos en blanco-era una pregunta retórica.
Reímos un rato haciendo bromas estúpidas, hasta que Sam dice:
-Pues creo que debemos ir yendo...-algo lo interrumpe, abre los ojos y se le cae la hoja que tenía en las manos.
Luego avanza un poco, nosotros sin entender nada.
-Un...un...un...-tartamudea sin dejar de dar pequeños pasos hacia el jardín trasero-¡un...fantasma!
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Un día antes
FantascienzaCatalina no puede creer que las personas que viven en el edificio que se encuentra ahora por accidente no son completamente humanas. Si ella está allí, quiere decir que tampoco es 100% humana. Ella es atormentada en sueños por Tuck Hapelly, alguien...
