Capítulo 38

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Dentro del helicóptero, a salvo, un hombre pelado y flaco me ofrece una botella de agua.

-Debes estar cansada-me dice en una esquina apartada del helicóptero. Sonríe y me ofrece la mano-soy Ernest.

Inclino la cabeza y sonrío cansinamente. Me encojo de hombros.

-Supongo que es mi deber-digo tranquila.

Ernest suspira y se dirige con el piloto, que es Roob.

Me siento al lado de Benjamin. De repente se me vino a la cabeza algo.

Frunzo las cejas y observo a Benjamin.

-¿Quién está al mando del otro helicóptero?

Él se ríe y me pone una mano en la rodilla, de modo de amistad.

-Savanna-¿Qué?-sí, aunque parezca imposible. Su padre perteneció al ejército y él manejaba helicópteros de guerra.

Abro los ojos. No puedo evitar reírme de manera desenfrenada.

Codeo a Benjamin riendo.

-Voy con Sam-le susurro levantándome.

Me acerco al asiento de Sam y me arrodillo frente a él, que está mirando el suelo. Su mirada parece...deprimida.

-¿Qué te sucede?-le pregunto sosteniendo sus manos en su regazo. Parece que ha llorado.

Él me observa y aprieta mis manos.

Traga saliva y dice en un susurro triste:

-No pudo subir. Vi cómo la balearon.

La sonrisa se me borra de la cara. Sé de quién está hablando.

Él empieza a retorcerse, apretando los ojos. Las lágrimas le rodan frecuentemente por las mejillas.

-No la pude salvar-toma aire y alza la cabeza. Está llorando y me pone muy mal.

-Hey, no-me apresuro a decir, poniéndome de pie sin soltarle las manos. Al final lo envuelvo en un abrazo-no te comas la culpa. Tú no hiciste nada.

-Exacto, no hice nada-murmura con un nudo en la garganta-no la ayudé.

Niego estrepitosamente con la cabeza. Me separo de él y coloco las manos en sus mejillas, mojadas de lágrimas. Apoyo la frente en la suya.

-No...no. Beth no pudo defenderse, Sam. No es tu culpa-le doy un largo beso en los labios, que están cargados de angustia y dolor-ella estará siempre en tu corazón.

Sam asiente con la cabeza y me mira a los ojos.

-Eres estupenda-dice en un susurro. Se seca las lágrimas con la manga de la campera-hoy, mi hermana  murió. Y tú haces que me olvide de eso. Eres estupenda.

Sonrío y lo abrazo de nuevo.

Me siento a su lado y apoyo la cabeza en su cuello, sintiéndome bien, conforme.

-Oigan-Rory nos interrumpe del sueño-Exactamente, ¿a dónde vamos?

Me incorporo en el asiento, pero Sam no me suelta.

Sonrío.

-¿Donde nos lleve el destino?-murmura Rory.

-Si así fuera estaríamos en el infierno-se ríe Benjamin detrás.

La verdad no lo pensé. ¿A dónde nos dirigimos?

-Eh...ustedes son los adultos, decídanlo-digo después de un rato-traten de que sea seguro.

-Copiado-dice Benjamin poniéndose firme de forma graciosa-le informaré al piloto.

Se agacha a un lado de Roob y le dice algo al oído. Veo que él lo mira rápidamente y asiente.

Al cabo de un rato, se nos acerca Aixha y se apoya en unas barandas que hay en el techo del helicóptero.

-Buenas noticias-afirma con una sonrisa-nuestro destino es...¡Brasil!

Un día antesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora