Al despedirme de Sam, me dirigí a mi habitación y decidí darme una ducha.
Fui hasta el armario y saqué ropa nueva y limpia. Una toalla limpia y jabón, ya que no quedaba en el baño.
Caminé a paso lento hacia el baño y abrí la ducha, desvistiéndome.
Cuando estoy corriendo la cortina para meterme bajo la ducha de agua, lo que vi resultó no ser agua. Era sangre.
Se puede sentir hasta el olor de la sangre.
Una sensación de mareo recorrió mi cuerpo de pies a cabeza. Me entraron ganas repentinas de vomitar. Voy hacia el lavamanos, me aferro a los costados y levanto la cabeza para observarme en el espejo. Tengo la cara pálida y los labios morados.
No puedo mantenerme en pie.
Inflé la nariz como para poder respirar mejor. No es real.
Voy hacia la ducha nuevamente y, al correr la cortina con manos temblorosas, esta vez no sólo veo sangre, hay un cuerpo desnudo tirado sobre la bañera. Y es Sam.
-¡Sam!-susurré con pocas fuerzas entornando los ojos, mirando hacia todos lados. La cabeza me da vueltas. Casi me caigo, pero me aferro nuevamente al lavamanos.
Miro directamente hacia el espejo.
-¡Esto no es real! ¡No es real!-grité con todas mis fuerzas. Apreté tanto los puños que no me extrañaría atravesarme la piel con las uñas.
Listo. Basta.
Volví a vestirme, tratando de estabilizarme.
Me calzé las zapatillas, me dirigí rápidamente hacia el costado de la cama y oprimí el botón rojo.
-¿Dónde está el comedor?-pregunté duramente.
-¡Ah! Eh...-balbuceó Melia-en el cuarto piso. Pero si quieres podemos llev...
Saqué el dedo del botón antes de que Melia siguiera hablando.
Necesitaba ver gente, necesitaba ver a Sam.
Salgo al pasillo y subo las escaleras dos pisos más.
En el trayecto no encuentro a nadie. Cuando estoy en el comedor, recorro todo el lugar en busca de Sam.
Nunca antes había estado en el comedor, tiene una cocina bastante amplia y heladeras donde te sirves la comida.
Sin embargo no es lo que me importa. Al fondo de todo el tumulto de gente, encuentro a Sam de espalda hablando con unos chicos. Qué alegría me da verlo. Uno de ellos me ve y me señala con el dedo. Me dice que me acerque, y como de seguro fue a pedido de Sam lo hago, aunque no sé porqué no me llama él.
Estoy llegando a su mesa cuando otro chico me observa y me dice en tono seductor:
-Qué linda eres.
No le hago caso a su comentario y le toco la espalda a Sam.
Me sorprendí al ver a otro chico, de ojos azules y menos musculoso pero muy muy parecido a Sam.
¿Dónde estará él?
-Me llamo Gore, y ellos son Corleon y Kell-me dijo el chico que me llamó-puedo llevarte con quien buscas.
No me fié mucho de sus palabras, pero no creo que alguien aquí me mienta.
-¿Con Sam?-alzé las cejas al ver que Gore asentía-de acuerdo.
Gore se levantó, me agarró de una mano, camina rápido, así que me obliga a ir a la par suya. Siento los pasos de Corleon y Kell detrás nuestro.
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Un día antes
Ciencia FicciónCatalina no puede creer que las personas que viven en el edificio que se encuentra ahora por accidente no son completamente humanas. Si ella está allí, quiere decir que tampoco es 100% humana. Ella es atormentada en sueños por Tuck Hapelly, alguien...
