Capítulo 14

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Hacia mis sueños.

El día pasó rápido, estuvimos con Beth y un ratito con Jul. A la noche me fui a dormir. Le pedí a Sam que se quede conmigo, y el no se negó.

Estuvimos viendo un rato la televisión, no estaba Gravity Falls.

-Tengo una idea-se sienta en la cama para que pueda verlo-dejemos este programa de historias inéditas  mientras tú duermes. Yo me quedaré despierto. Si sueñas algo de esas historias luego me lo contarás, ¿Si?

-Pero debes dormir-dije-no duermes hace dos noches.

Sam se mordió el labio inferior y me observó tranquilamente.

-Hay personas que no duermen por una semana.

Se me vino a la cabeza la imagen de Angus, siempre lo veía cansado.

-De acuerdo-dije casi obligada.

Y me dormí.

Un par de minutos tengo la mente negra, todo negro. No veo nada.

Pero así como así aparezco parada en muchas piedras filosas de poco tamaño. Tengo un short y una remera, para esta vestimenta hace mucho frío.

Empiezo a caminar, ¿Qué hago si no? A unos dos metros a mi derecha se encuentra el lago, rodeado de montañas. El sol se está escondiendo por las nubes grises que tapan el cielo. Va a llover.

Sigo caminando, procurando no resbalarme.

Al cabo de unos minutos mi piel empieza a sentir frías gotitas de agua.

Miro hacia abajo y el suelo con rocas filosas forma un charco ante el agua que cae.

Camino un poquito más y miro hacia arriba, hacia el precipicio de la montaña. Está el perro amarillento, con suave pelaje, el mismo que me advirtió del rostro. Esta vez le ladra al agua. Supongo, porque está muy arriba.

Me acerco sigilosamente al agua. De profundidad, debe tener como unos veinte metros aquí en la orilla.

De donde tenía la vista fija empiezan a salir grandes burbujas.

Me alejo un poco caminando hacia atrás, levantando bien los pies para no chocar con ninguna roca.

De repente, el agua hace presión y libera a lo que más le temo desde la noche anterior.

El rostro está, por segunda vez,frente a mí. Ojos cerrados y la misma forma de holograma. Pero no deja de moverse de un lado al otro.

El perro dejó de ladrar. Todo es muy similar a mi último sueño.

El rostro sigue allí.

Decido correr para alejarme del rostro. Sin embargo lo hago algo temerosa, porque podría caerme y lastimarme fuerte.

No terminé de decir esa frase, que me di vuelta para ver cuánta distancia había entre el rostro y yo, que por despistada me tropecé con una piedra y caí con toda la pierna sobre otra muy filosa.

Un dolor demasiado punzante en la parte delantera de la pantorrilla recorre todo mi cuerpo. Es como fuego que quema por dentro los músculos, y cuando se deshacen quema los huesos.

Estoy tan concentrada en el dolor que me olvidé del rostro.

Me incorporo, pero al mirarme la pierna deseé no haberlo hecho.

Tengo, primero que nada, un agujero profundo en la pantorrilla, que casi no se puede ver por el montículo de sangre que se está formando dentro.

Arriba de la grave lastimadura tengo un rayón que sólo me provocó que se me saliera la piel y un poco de ardor.

Me vuelvo para ver el rostro:no estaba.

Quiero levantarme, pero al volver a ver la pierna el horripilante rostro está pegado a mis narices por segunda vez.

Abre los ojos como la última vez y la boca la tiene entrecerrada.

Me sobresalto cuando siento un escalofrío por todo el cuerpo, y sé que el rostro me atravesó.

Ahora haré alguna locura de la que no soy consciente, de la que no puedo controlar.

Sin pensarlo, sin tener la más mínima idea, agarro la piedra filosa con la que me provoque el agujero en la pierna y apunto hacia mi muñeca izquierda.

Me corro el reloj con un dedo de la otra mano, y apoyo la piedra filosa suavemente sobre mi muñeca. La muevo de un lado al otro, y me provoca rayones. Cada vez son más agresivos y rápidos, hasta que mi pulso no aguanta más y presiono la piedra muy fuertemente sobre la vena. La sangre me salpica toda la cara.

Ahora, estoy perdiendo mucha sangre, pero lo que más me impresiona es que la piedra está derecha a mi ojo.

No puedo hacer nada. Lo único y último que hago en este sueño es atravesarme el ojo con la piedra.

Y desperté.

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Hola, les está gustando? A mi me está gustando escribirla, a pesar de que los últimos días no he escrito nada por tareas.
Gracias por seguirme a mí y a mi novela.

Un día antesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora