No sé cómo tomar la situación.
¿Seguiremos con vida?
Luego recuerdo algo: hace un poco más de una semana estoy aquí y no sé nada de mis padres. Por su puesto, me confiscaron mi teléfono. Supongo que deben de tener algún método de comunicación en este lugar.
Ahora que lo pienso, cuando salí a fuera no vi ningún tipo de señal, no había antenas, ni nada. No creo que tengan cables subterráneos.
Ya en mi habitación, me acordé de la carta. La saqué de mi bolsillo y la puse debajo del colchón. Puede que se arruge, pero nadie la encontrará.
¿Qué querría decir con que no sobreviviremos?
Es lo mismo que le pregunté a Angus. La Tierra desaparecerá en cualquier momento, supongo con previo aviso. Es evidente. No es un humano. Es tierra.
Me acuerdo de Gore y me tiemblan hasta los huesos. Tengo que taparme hasta el cuello porque hace frío. Supongo que Sam dormirá en su cama, porque estoy toda desparramada en la mía.
Creo que pasaron unos minutos que vi la televisión. Ni siquiera sé que veía.
Caí profundamente en un sueño extraño.
Era de noche. Estaba en la punta de un precipicio, y derecho a lo lejos podía verse el edificio de los Swotts. No sé qué hago allí.
Escucho un ruido detrás de mí. Me doy la vuelta y me encuentro con un perro adorable.
-Oh, eras tú-dije en un susurro. Quiero ir corriendo hacia el perro para acariciar ese pelaje tan suave, pero algo me lo impide. Miro hacia abajo y mis piernas están enredadas en una planta con mucha fuerza. No lo había notado...
El adorable perro me ladra, no sé si es a mí o a qué...supongo que a mí.
Pero descarto esa posibilidad cuando se corre hacia el costado y dirige sus ojos hacia algo atrás mío. Me doy la vuelta lentamente con la cabeza. Hay un rostro con los ojos cerrados, sólo eso. Pero lo curioso es que no es normal, es como un holograma. Y no puedo distinguirlo.
El rostro abre los ojos de repente y flota hacia mí. Lo tengo pegado a la nariz, y parece que me atravesará. Pero no.
El miedo y la curiosidad por saber qué es este fenómeno me invaden todo el cuerpo. Empiezo a temblar. El perro dejó de ladrar, ni se si está.
El rostro sigue con los ojos abiertos, parece que se saldrán de su lugar.
De repente(otra vez) abre la boca y se mete dentro mío. Es como que me posee un rostro. Me posee un rostro. Suena gracioso. Pero tengo miedo.
Sin pensarlo, me desato de la planta que me sostenía, me acerco de nuevo a la punta del precipicio y abro los brazos. ¿Qué estoy haciendo? Es como si algo me empujara. De a poco, voy cayendo del precipicio. Parece en cámara lenta.
-¡Aaaaaah!-grité inconscientemente.
Pero en el edificio todo estaba apagado, nadie me oiría. Además, ya está. Estoy cayendo y no puedo detenerme.
Sin embargo, estoy por chocar con el piso cuando algo me detiene. Todo se torna de un color piel oscuro, y sé que estoy volviendo a la realidad. Abro los ojos precipitadamente. Me encuentro con el rostro de Sam, que está preocupado.
Me toco la frente y estoy transpirada.
-¿Estás bien?-pregunta Sam con el seño fruncido.
-¿Qué hiciste?-pregunté una vez sentada en la cama.
Sam frunce más el ceño.
-Estaba contándote una historia de una mujer Swott loca, que se suicidó en un precipicio que está allí, en frente del edificio.
No podía ser. Demasiada, ya había demasiada coincidencia. No creo que si la historia es real aparezca el rostro parecido a un holograma.
-¡Por qué lo hiciste!-le dije casi gritando. Lentamente se me ponen los ojos llorosos.
Sam no comprende nada. Yo tampoco.
-Es sólo...-su rostro se enfadó y habló más seriamente-es sólo que me pasé por aquí y no parabas de moverte, así que decidí contarte esta historia. Iba por la parte de un rostro. Al principio estuviste bien, y luego enloqueciste y empezaste a sudar.
-Perdón-dije aclarándome la garganta-¿Pero acabas de mencionar a un rostro?
Sam alza las cejas y asiente.
Me levanto de la cama de un sólo salto. Voy de aquí para allá.
-¿Qué te pasa?-me pregunta Sam frunciendo los labios.
De los nervios, empecé a balbucear:
-No puede ser...ya es demasiado...coincidencia...
-¡BASTA!-gritó Sam de modo que di un respingo-¡Cálmate! ¡No entiendo nada! ¡Te estás volviendo loca!
Loca. Como la mujer.
Nunca lo oí gritar. Siempre hay una primera vez para todo.
-Lo siento-me paré en seco-pero si no te importa, tuve un sueño idéntico a tu maldita historia. Y la mujer era yo.
Sam se puso más serio aún. Lo que me faltaba.
Da la vuelta, abre la puerta y la cruza. Al irse, da un portazo que resuena en toda la habitación.
¿¡Por qué todos me dejan con la última palabra!?
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Un día antes
Fiksi IlmiahCatalina no puede creer que las personas que viven en el edificio que se encuentra ahora por accidente no son completamente humanas. Si ella está allí, quiere decir que tampoco es 100% humana. Ella es atormentada en sueños por Tuck Hapelly, alguien...
