CAPITULO 91

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10 de abril del 2017.

Lucía había estado totalmente dedicada a sus estudios. La verdad era que estaba completamente agotada. Pero en los últimos cuatro días había avanzado muchísimo, no solo en el temario de varias de las asignaturas de las que se tenía que examinar, sino que también, había conseguido casi terminar el trabajo de fin de carrera, que tenía de plazo para entregar como fecha límite hasta el próximo 15 de aquel mismo mes.

Después de la última clase se armó de valor y decidió hacer una cosa que llevaba todo el día atrasando.

Pero, en fin...no le quedaba otra!!!.

Ella sabía que, a falta de los últimos detalles, su tesis estaba prácticamente lista para enseñársela a su tutor con el fin de que éste le diera el visto bueno antes de mandarla a encuadernar para así poderla entregar al consejo de docentes.

Y para su desgracia... su tutor era... nada más y nada menos que Marcos. En un par de ocasiones se le había pasado por la cabeza cambiar de profesor para la supervisión de su trabajo. Pero sabía que aquella no era una buena idea....ya, a estas alturas no podía .....

- "Tarde o temprano lo tengo que hacer" - pensó la chica justo antes de dirigirse hacia el despacho de D. Marcos.

- Que me puede pasar? - se preguntó.

La muchacha llamó a la puerta de su profesor confiando en que la reacción de éste, ante esta situación, fuera lo más profesional posible como debería de ser...

- Pase...

Respondió Marcos al escuchar como llamaban a la puerta.

- D. Marcos, puede usted dedicarme un par de minutos??? - le preguntó ella.

- Por supuesto!!! Te he estado esperando!!.

- Gracias.

Lucía entró al despacho asegurándose de dejar la puerta abierta a la vez que  intentaba ocultar los nervios que le producía aquella situación.

- Cierra la puerta, por favor..

- Prefiero que se quede abierta. Si no le importa - respondió ella.

- Pues claro que me importa!!! No pretenderás que consiga concentrarme en mi trabajo como Dios manda con tanto ruido? - le dijo éste con voz seca.

La muchacha cerró la puerta con la esperanza de que todo aquello acabara de una maldita vez.

Se colocó frente al profesor sin ni siquiera tomar asiento y le entregó el trabajo.

Éste comenzó a pasar las hojas, una tras otra, con verdadera lentitud.

- Vamos a ver..... vamos a ver.... - dijo con un tono irónico.

Por un momento a Lucía, se le pasó por la cabeza que Marcos probablemente se iba a desquitar con ella, por haberlo dejado, impidiéndole avanzar con el trabajo.... pero rápidamente descartó esa idea.

Él la conocía bien. De sobra sabía que no se iba a dejar pisar de esa manera y con toda seguridad acudiría al decano de la universidad para exigir una segunda opinión. Cosa que le pondría  en grave apuro....ya que estaba convencido de que su tesis era prácticamente perfecta...y no podría explicar el motivo de su rechazo.

Después de un buen rato Marcos se levantó de la silla y se acercó a ella entregándole los documentos. Sin que ésta apenas pudiera reaccionar se dirigió hacia la puerta cerrando el pestillo y con gran rapidez se lanzó contra la chica dejándola caer en la silla.

Se echó sobre ella con todo el peso de su cuerpo y le tapó la boca con una de sus manos.

- Por favor, Lucía, no grites..

- Uhnm...uhnmm... suéltame!! - le dijo ésta.

- Tienes mi palabra de que te voy a soltar si me prometes que no vas a gritar.. - aseguró el profesor.

La muchacha hizo un gesto con la cabeza afirmando que no lo haría.

Marcos retiró lentamente la mano de su boca y le dijo..

- Lucía, solo quiero hablar..

- No hay nada que decir - le respondió ella.

- Por favor, solo te pido un minuto. Prometo que no te haré daño!!.

- Está bien.. que es lo que me tienes que decir!! - contestó Lucía a la vez que se incorporaba de la silla con trabajo para poner distancia entre ellos.

- Te he echado muchísimo de menos. No consigo dejar de pensar en ti. No te he olvidado...y... estoy seguro que tú a mí tampoco...

- Por favor Marcos, no quiero volver a lo mismo....me gustaría que entiendas de una vez por todas que lo nuestro está completamente acabado. Lo siento mucho si todavía te causa dolor, pero créeme cuando te digo que es lo último que deseo.

- No te creo... sé que nuestro amor fue tan grande que en el fondo de tu corazón sigue vivo - le dijo Marcos a la vez que la agarraba por las manos.

- No!! Pero, es que no lo entiendes? Te prometo que estoy totalmente enamorada de tu primo!!! Esa es la verdad!!.

- Imposible!! - le contestó tirando de ella con fuerza hacia él.

- Suéltame!!! Suéltame!!. O te juro por Dios que me pongo a gritar y todos se van a enterar de lo que pasó entre nosotros!!.

Marcos le apretó aún más aferrado a sus muñecas.

- Lucía...no te creo..

SUGAR BABIES (Completa).Donde viven las historias. Descúbrelo ahora