Tan solo llegó a su casa no pudo evitar coger el teléfono...
- Si? - preguntó Nicolás al otro lado de la línea.
- Nico? Perdona que te moleste - comenzó a decir la chica con la voz entrecortada por el llanto.
- Lucía? Estás bien? Ha pasado algo?.
- No!! No estoy nada bien. Te puedo pedir un favor?.
- Por supuesto que sí. Pero, intenta calmarte y me explicas que es lo que te pasa!!.
- Te llamo para ver, si no es mucha molestia.. pudieras quedar esta noche. Necesito hablar con alguien.. y tú eres mi mejor amigo...
- Claro que sí...no te preocupes, tú nunca molestas, ya lo sabes.. Es más, hoy tengo poco trabajo, si te parece bien puedo ir a recogerte en una hora más o menos...
- Eso sería perfecto.
- Pero, me aseguras que vas a estar bien?.
- Te lo prometo, no te preocupes. Confía en mí.
- De acuerdo. Ya me dejas más tranquilo.
- Puedes estarlo...no es nada que no tenga solución...
- Está bien, pues entonces, en el sitio de siempre en una hora. Te parece?.
- Allí estaré... Nico!!..
- Dime...
- Gracias - le dijo Lucía.
- No hay de qué, mujer!! Para eso están los amigos. Estoy completamente convencido que tú harías lo mismo por mí.
- No te quepa duda.
- Hasta dentro de una hora, entonces.
- Adiós...y... gracias de nuevo.
- A tí por ser mi amiga.
Y sin más colgó.
Lucía rápidamente se fue a la ducha para prepararse un poco y de paso aprovechar el sonido que le proporcionaba el agua en la ducha para poder llorar de nuevo y desahogarse. Notaba una tremenda presión en el estómago y un fuerte dolor de cabeza...
Antes de salir de su casa se tomó una pastilla con el fin de conseguir aliviar un poco el malestar que tenía.
Nicolás la recogió tan puntual como siempre en la puerta del parque.
- Donde vamos? - le preguntó la chica nada más entrar en el coche.
- Lo mejor será ir a un sitio tranquilo...
- Me parece una buena idea.
- Tendrías muchos problemas si pasaras la noche fuera de casa con tan poco tiempo para avisar a tu madre?.
- No, para nada.
- Pues, entonces, perfecto!! Llámala y dile que no vas a ir a dormir... porque...no sé... bueno!! tu sabrás mejor que decirle. No?.
- La verdad es que mi madre no es unas de esas que prohíben las cosas a sus hijos. Siempre ha confiado en mí.
- Mejor me lo pones...
Lucía cogió el teléfono y habló con María para decirle que pasaría la noche fuera de casa. Tal y como ella había anticipado, la mujer no puso ningún tipo de problema.
Después de conducir durante un buen rato por la autopista dirección Huelva, Nicolás le comentó a la chica que faltaba poco para llegar a su destino.
- De acuerdo. Sería mucho pedir que me digas ya de una vez por todas hacia donde nos dirigimos?? - le preguntó Lucía algo intrigada.
- Está bien...te lo diré... Pensé que lo mejor sería que fuéramos a un lugar tranquilo en el que disfrutemos de una total intimidad y puedas relajarte un poco.
- Y qué lugar es ese?.
- Pasaremos la noche en una cabaña que tengo desde hace un par de años, más o menos, en la sierra de Huelva.
- Nunca me habías hablado de ella!!.
- No suelo contárselo a nadie...es mi pequeño paraíso privado.. cuando quiero desconectar del mundo siempre me dirijo allí.
- Suena bien.
- Estoy seguro de que te va a encantar. Sabes? Eres la primera persona a la que se la enseño...es un lugar especial para mí y deseaba ocultarlo, espero que sepas guardar el secreto.
- Seré una tumba.
Llegaron a un grupo de casas que componían una pequeña pedanía llamada "El rosal". El número de viviendas, distribuidas en tan solo dos calles, no alcanzaban el mínimo exigido para llegar a ser considerado un pueblo, por lo que los pocos habitantes de allí no gozaban de muchas comodidades. Comodidades que, claramente, valía la pena sacrificar por vivir en un entorno tan hermoso como tranquilo.
Sin duda, Lucía sé enamoró instantáneamente del lugar.
El blanco de las fachadas de las escasas casas que allí se encontraban, destacaban sobre el intenso verde de los árboles de aquel paraje verdaderamente espectacular.
Nicolás atravesó unas de las calles. A unos escasos metros, giró hacia un pequeño camino de tierra que había a la derecha rodeado completamente de árboles que impedían ver el final de aquel trayecto.
Llegó a una enorme cancela gris y paró el coche, se bajó de un salto y la abrió.
Poco después estaban frente a una hermosa edificación, construida totalmente de madera y de un gusto verdaderamente exquisito.
Nada más poner el pie en el suelo Lucía comprobó que aquel lugar era lo más parecido al paraíso... fijó la mirada en la maravillosa cabaña que tenía ante sus ojos. A la chica no le resultó nada extraño la belleza y sin duda, costosa apariencia que derrochaba la casa... digno de un gusto tan exigente como el que tenía su amigo Nicolás.
A la chica no le cupo la menor duda de que aquella vivienda no solo sería perfecta por fuera sino que también contaría con todo lujo de detalles....
Lucía giró la cabeza hacia Nico y le sonrió levemente. Poco después ambos se encaminaron hacia la puerta principal.
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SUGAR BABIES (Completa).
RomanceLucía es una joven estudiante de periodismo realmente brillante y que está totalmente enamorada de Marcos, su profesor. Éste le propone trabajar juntos impartiendo una series de conferencias, a lo que la chica acepta gustosa. Debido a esto entre los...
