CAPITULO 17

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Tras pensarlo bien Lucía quedó con Alba para ir a su casa a la tarde para hablar del tema. Necesitaba el dinero y ese era un trabajo que le permitiría costear, o en todo caso que le cubriera los gastos de la carrera.

No parecía que hubiera trampa alguna, es más confiaba plenamente en su amiga.... si ella le había confirmado que no era obligatorio llegar a practicar sexo, así sería... era el único inconveniente que le echaba atrás.

A pesar de que los encuentros con los clientes con los que ella pretendía relacionarse iban a ser totalmente light, Lucía decidió no contarle nada sobre aquel trabajo a su madre, quizás, ella no llegara a comprenderla y pensara cosas que no son. Lo mejor sería contarle una mentira piadosa, para evitar su sufrimiento, y decirle que trabajaría en  un club de golf privado como camarera en la terraza.

Como cada lunes desde hace poco más de un mes Lucía acudió a su cita, como de costumbre, con su profesor y en la que casi siempre acababan haciendo el amor.

Al llegar al despacho de Marcos llamó a la puerta y poco después entró sin más.

- Cierra por favor - le dijo éste sentado detrás de su mesa.

Lucía así lo hizo.

- Siéntate.

La chica volvió a obedecer.

Se levantó de su silla y se dirigió hacia la puerta y con sumo cuidado cerró el pestillo para evitar que alguien escuchara el " Clik " y sacara conclusiones.

- Bien... Lucía, podrías venir un momento por favor? - le pidió Marcos.

La muchacha se levantó y se acercó lentamente hacia él.
Sin apenas darle tiempo a reaccionar éste la agarró por la cintura con fuerza rozando su cuerpo contra el suyo.

Comenzó a besarla apasionadamente entre gemidos y caricias que hizo que la chica se excitara rápidamente.

- Lucía, no sabes cuanto deseaba este momento... llevo todo el día pensando en tí...no consigo borrarte de mi mente - le susurró el profesor al oído a la vez que le iba levantado la falta y acariciaba sus piernas.

Ella sabía que aquello no estaba bien pero no podía evitar dejarse llevar por el momento...

Le deseaba tanto!! Que no se veía con la suficiente fuerza de voluntad como para rechazarlo.

Pero sin duda aquel hombre había perdido los papeles por completo!!... pensó.

Como se arriesgaba de aquella manera sin saber si alguien podía llamar a la puerta en ese instante y se diera cuenta de algo?.

No solo estaba exponiendo su carrera como profesor y sufrir un despido inmediato sino que también provocaría su expulsión definitiva con lo que no llegaría a graduarse jamás y nunca llegaría a conseguir ser periodista como tanto había deseado desde que era una niña.

Marcos la cogió en peso colocando sus piernas alrededor de sus caderas y sujetándola con ambas manos por las nalgas. La sentó encima de la mesa dejando caer al suelo todo lo que en ella se encontraba.

Le desabrochó la blusa bruscamente y le subió el sujetador sin ni siquiera molestarse en intentar desabrocharlo, comenzó a acariciar con fuerza sus pechos a la vez que apasionadamente le hacía el amor de manera ardiente sobre aquella enorme mesa de su despacho.

Lucía estaba fuera de sí... comenzó a gemir de placer entre las manos de su amante que le tapaban la boca intentando con poco éxito aplacar el ruido que ésta no conseguía controlar...

- Eres como una droga para mí...no me cansaré jamás de hacerte el amor...no imaginas como me pongo tan solo con ver como te hago disfrutar!! - le dijo al oído.

- Nunca te canses!! - respondió Lucía con la voz entrecortada.

- Dime que eres mía!! Solo mía!! De nadie más!! - le suplico el profesor.

- Soy tuya...

De repente un par de golpes sonó en la puerta.
Ambos se pararon sin mover ni un solo músculo de sus cuerpos..

Casi de inmediato volvieron a escuchar de nuevo una nueva serie de golpes

Los dos rápidamente se incorporaron y comenzaron a vestirse a toda prisa.

- Marcos, estás ahí? - preguntó una voz femenina a través de la puerta.

- Mi mujer!! Corre vístete!!!!!! - le ordenó el profesor con la cara completamente blanca.

Ambos recogieron todo lo que habían dejado caer y lo colocaron en la mesa de nuevo. El profesor sacó del cajón un enorme mapa de Andalucía y lo desplegó encima ocultando por completo el  gran desorden que poco antes había causado.

- Pasa algo? - volvió a preguntar la voz.

- Un momento cariño... dame un segundo porfavor...

Se dirigió hacia la puerta y se volvió hacia Lucía para comprobar si ésta estaba decente. La chica  sentada en su silla con un leve movimiento de cabeza le dio el consentimiento para que pudiera abrirla de una vez. Tras ella apareció una mujer de mediana edad de aspecto bastante elegante.

- Buenas mi amor!!! Que haces por aquí? -  preguntó el profesor.

- Pasaba cerca y decidí hacerte una visita - le respondió ella con la cara algo extrañada.

- Pasa, querida, te presento a una de mis mejores alumnas, se llama Lucía... ella es la chica de la que te hablé  y la que me acompaña en mis conferencias... precisamente estamos repasando una de ellas.. Lucía, Ana mi esposa.

La mujer le echó una mirada desafiante de arriba a abajo con dureza en sus ojos.

- Encantada de conocerla, señora - le dijo Lucía a la vez que le extendía la mano.

- Igualmente - respondió Ana de mala gana.

SUGAR BABIES (Completa).Donde viven las historias. Descúbrelo ahora