Yukihira Sōma desde muy pequeño tenia una gran esencia en sus platillos, pero lastimosamente para el la vida le arrebataria a alguien especial, convirtiendolo en un cocinero con la ambición de derrocar a su padre Saiba Joichiro.
¿Podra Sōma recupera...
Nene observo como Isshiki recibía los comentarios de los expulsados con una sonrisa calmada.
-¡Nene, Neneeeeeeee! -grito Rindou acercándose a la nombrada con un pañuelo y ponérsela en la cabeza.- ¡Ni una palabra! ¡Silencio! ¡Diste lo mejor! ¡Tu sabes lo que sucedió, no necesitas darle vueltas al asunto!
-Yo ni siquiera he comenzado a “Darle vueltas” -murmuro Nene para desviar la mirada.
Isshiki solo sonrió y negó divertidamente.
-Isshiki, no se anda con rodeos, eh... -dijo Somei cargando su espada de madera.- va con todo para salvar a sus Kohais, supongo...
-Hm... Solo se dejo llevar por su rebeldía -comento Eizan.- el es ese tipo de farsante
-Tal vez tienes razón -hablo Somei calmadamente.- puedo sentir en el una ardiente determinación... Para mantener su propio estilo
Eizan frunció el ceño y Nene que se habia recuperado un poco, un sudor paso por su frente.
-¿Su “Ardiente Determinación”? ¡Hahahaha! -rio Kuga de manera infantil.- ¡Kami-sama! No puedo resistir esta masculina atmosfera de guerrero~