Yukihira Sōma desde muy pequeño tenia una gran esencia en sus platillos, pero lastimosamente para el la vida le arrebataria a alguien especial, convirtiendolo en un cocinero con la ambición de derrocar a su padre Saiba Joichiro.
¿Podra Sōma recupera...
Las chicas abrieron los ojos y Soma señalo un plato.
-Este... –
...
3:47 AM.
El Aeropuerto estaba aún abierto para recibir al avión que estaba aterrizando, una vez que tocó tierra y dejo de funcionar, las personas poco a poco salieron y entre ellos un pelirrojo con audífonos salía mirando su celular.
-Pagar Spotify y que haga promoción de 3 meses gratis es una gran oferta -murmuro Soma mientras pasaba por la entrada.
Camino un poco más hasta la correa dónde llegaría su maleta, una vez que llegó lo coloco al suelo y lo arrastró gracias a las pequeñas llantas que tenía.
Siguió por unos pasos más y estaba a fuera del aeropuerto y vio un carro privado dónde lo estaba esperando el chófer.
-Lamento usar sus servicios tan temprano -dijo Soma mientras el chófer abría la cajuela.
-No hay problema, Yukihira-sama. Es parte de mi trabajo -asintió el chófer metiendo la maleta y cerrando la puerta.
-Como sea –
Una vez que ambos se metieron al auto, se pusieron en marcha hacia su destino. Entonces el Yukihira puso una música bastante buena.
Ac/Dc – Back In Black
El pelirrojo se perdió con esa maravillosa música que no se había dado cuenta que ya habían llegado a su destino.
-Hemos llegado, Yukihira-sama –
-Mm -asintió el Yukihira.
Salió del auto y el chófer le ayudo sacando su maleta, camino junto a su equipaje y vio la mansión…
-Nakiri… -
Soma saco unas llaves doradas y entro a la mansión, para ver qué estaba oscuro, pero unas pequeñas luces iluminaban un poco el entorno. Suspiro un poco y decidió caminar a su habitación.
Al abrirlo dejo su maleta aun lado y cerró la puerta.
-Llegaste, Soma –
Al escuchar esa voz que se notaba molesta, volteo y vio una hermosa imagen de Nakiri Erina usando un camisón blanco de bordes negros. La peli miel fruncía el ceño de forma tierna y sus manos estaban sobre su cadera, sobre todo su mano izquierda en el dedo anular se notaba un hermoso anillo de compromiso dorado.