Yukihira Sōma desde muy pequeño tenia una gran esencia en sus platillos, pero lastimosamente para el la vida le arrebataria a alguien especial, convirtiendolo en un cocinero con la ambición de derrocar a su padre Saiba Joichiro.
¿Podra Sōma recupera...
La noche habia pasado y los chicos se alojaron en el Hotel de la Isla Reburn, Takumi esta en silencio, Megumi aprendía Kanji junto a Hisako. Mientras que Soma, Hayama y Kurokiba jugaban Call of Duty: Mobile, bajo la mirada de Erina y Alice.
El elevador se abrió, mostrando a Momo junto a muchos guarda espaldas.
-Al parecer solo eres tu -dijo el pelirrojo caminando hacia la pequeña peli morada.
-Los demás sean dirigido a la arena -hablo Momo.- Tsukasa y Rindou aun siguen descansando
-Ya veo, así que tu, Eizan y Saito son los participaran -Soma solo suspiro.
-Akanegakubo-senpai esta muy conversadora hoy -dijo Hisako impresionada.
-Cuando la conoces, ella es la más tímida entre los tímidos -llamo la atención Isshiki.- pero dale un poco de tiempo y descubrirás que le encanta hablar
-¿Esta completamente bien Saito Somei? -se pregunto Takumi.
-El esta bien Takumyan -dijo la Akanegakubo.
-¿Takumyan? –
-Sip, te acabo de dar un apodo, veras a Momo le gusta las cosas lindas y entre todos los alimentos, los dulces son los más lindos por eso me volví pastelera -explico la peli morada.- y por esa misma razón y lógica deseo llamar a todos con apodos lindos
-Jeee -negó el Yukihira aburridamente.
-Muy bien... Lo mismo va para ti Megumyan -dijo Momo llamando la atención de la peliazul.- mis mejores deseos...
«Tadokoro-san...», pensó Erina al ver la mirada de la Tadokoro.