Yukihira Sōma desde muy pequeño tenia una gran esencia en sus platillos, pero lastimosamente para el la vida le arrebataria a alguien especial, convirtiendolo en un cocinero con la ambición de derrocar a su padre Saiba Joichiro.
¿Podra Sōma recupera...
A la luz de la luna se podía ver a los últimos concursantes concentrados en sus cocinas.
–Ninguno de los 3 ha empezado a preparar el Saurio del Pacifico, estan preparando el resto de los ingredientes primero –opino Doujima con una leve sonrisa.
–Al hacer demasiadas cosas los pesacados reducen su grado de frescura –comento Senzaemon.– deben mantenerlos tan frescos como sea posible
–Ufufu… me estoy emocionando un poco –dijo ahora Leonora.– en los laboratorios de Nakiri Internacional en Dinamarca, todo nuestro personal son adultos, así que observar a jóvenes chicos hacer esto es un deleite para la vista
–Oh cielos, madre, eso fue un poco inapropiado –se burlo Alice.– y el significado de tus palabras es tan parcializado como siempre, ¡hey Erina, deberias sentarte por aquí tambien!, esta bien, no, abuelo
–Si… no hay problema –asintió el director.
–¡Hey, hey, Erinaaaaa! –gritaba Alice.
–Que graciosa familia tienes Nakiri-kun –comento Doujima a la peli miel.
–Por favor no diga eso, Chef Doujima –dijo Erina con una pequeña gota de sudor.
Sōma llamo la atención de todos al tomar el Saurio.
–¿Oh? –exclamo Daigo.
–Yukihira tomo el Saurio del Pacifico –dijo Ikumi.
El pelirrojo solamente empezó a limpiar el marinado que tenia el Saurio, para posteriormente empezar a secarlo para removerlo de la humedad. El Yukihira sintió unas miradas intensas y entonces dijo con un tono burlón.