Yukihira Sōma desde muy pequeño tenia una gran esencia en sus platillos, pero lastimosamente para el la vida le arrebataria a alguien especial, convirtiendolo en un cocinero con la ambición de derrocar a su padre Saiba Joichiro.
¿Podra Sōma recupera...
Las chicas abrieron los ojos y Soma señalo un plato.
-Este... –
...
En una habitación totalmente oscura se podria ver en la cama de tamaño grande a dos personas durmiendo de forma pacifica.
Esos dos individuos estaban abrazados disfrutando del calor del otro. Donde los rayos del sol poco a poco empezaron a invadir en el cuarto.
Los rayos solares enfocaron a una foto muy peculiar en donde se mostraba una pareja vestido totalmente de blanco, pero los rostros eran poco visibles.
De regreso a la cama el bulto empezó a moverse en donde de allí salio un hombre de cabello rojo usando un pantalón oscuro junto a una camisa de tirantes gris. Se estiro un poco y se tallo los ojos, volteo y miro a su acompañante de cama.
El vio su bello cabello rosado, su hermoso rostro dormir tan pacifico y escuchar los pequeños suspiros.
El suspiro y se incorporo para caminar al baño y asearse un poco. Cuando termino, decidió irse a la cocina a preparar el café y algo de desayuno.
Mientras esto sucedía, la chica de cabello pelirosa se empezaba a despertar al no sentir a su compañero. Dio un pequeño bostezo y se sentó para poder estirarse.
Ella portaba una camisa de botones mientras que debajo usaba unas bragas de color rosado, mostrando sus esbeltas piernas.
Se tallo los ojos y murmuro...
-Soma-kun... –
La pelirosa se incorporo y se encamino al baño en donde se miro al espejo y noto que su cabello estaba algo despeinado. Suspiro y cerro la puerta del baño.
Entonces ella se paro frente al espejo y empezó a desbotonarse la camisa con calma, hasta que cayo al suelo mostrando que no usaba ningún sujetador.
Ella se miro y dio una pequeña sonrisa, para meterse a la regadera.
...
Mientras tanto en la cocina de la mansión se podria ver a Yukihira Soma de 20 años cocinando y al lado de el estaba ayudándole una mujer mayor de cabellos rosados.
-Y dime Soma-san, Hisako-chan aun no se ha levantado? -pregunto la peli rosada mayor.
-Aun no... Ser aprendiz de la cabeza de la familia Arato la dejo agotada ayer -respondió Soma mientras empezaba a servir el desayuno que en total eran 4 platos.- ¿Salio Mako-san, Hisa-san?