Yukihira Sōma desde muy pequeño tenia una gran esencia en sus platillos, pero lastimosamente para el la vida le arrebataria a alguien especial, convirtiendolo en un cocinero con la ambición de derrocar a su padre Saiba Joichiro.
¿Podra Sōma recupera...
-[¡Oh si! Una victoria aquí seria grandiosa, simplemente grandiosa, aquí esta nuestro segundo combate] -dijo Urara de forma nerviosa.- [el ingrediente temático para cada una de nuestras cartas en esta pelea ha sido elegida]
Entonces la anfitriona los leyó – [Té Verde para la batalla entre Tsukasa Eishi vs Kuga Terunori, Ají Picante para la batalla entre Kobayashi Rindou vs Megishima Tosuke y Atún para la batalla entre Somei Saito vs Mimasaka Subaru] –
-Tks! Rindou saco pimientos chilis? Pero son mi especialidad -mascullo molesto el bicolor.- ¡Megishima, vamos! Tienes que ganarle, ¡Cuento contigo!
-Estoy definitivamente preocupado por Kuga vs Tsukasa, pero... -dijo Hayama con los brazos cruzados.
-Si... No puedo quitar mis ojos de esa batalla -comento el Kurokiba.- el Segundo Asiento contra el Ex-Tercer Asiento? Va hacer una batalla feroz!
Megishima miraba su boleto de manera analítica – Hmm... Chiles, huh... Me pregunto, que debo hacer –
Rindou abrió una caja mostrando a un...
-¿Caimán? –
-Hey, seguro que tienes tiempo para estar sentado sin hacer nada Megishima? -hablo la pelirroja tomando el caimán con unos guantes.- ¡Este chico va a engullirte!
-¡Un cocodrilo y sigue vivo! –
-¡Ella apenas y lo sostiene con sus manos! –
-¿Realmente va a usar eso en una batalla? –
-La carne de cocodrilo... No es inaudito para alguien poner sus manos en ese cocodrilo en Japón, pero... -dijo Marui ajustando los lentes.- para utilizar un integrante tan único en un Shokugeki
-Wow... Supongo que ella esta segura en esta batalla -dijo Ryoko con algo de miedo.
-[Por supuesto, estúpidos Rebeldes! Nuestra Rindou-senpai es el tipo de chef que no suele bajar la guardia, incluso en Totsuki] -comento engreídamente Urara.- [una maestra de ingredientes raros!]
«¿Ingredientes raros? Es como un deja vu», pensó el Yukihira frunciendo el ceño.
-Are... ¡Se escapo! -dijo Rindou con las manos vacías.