Capitulo XXXI: Karissa.

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Voces se escuchan fuera de la habitación, me arde la garganta y mis ojos pesan. Trato de moverme pero un dolor en mis costillas me lo impide, un gemido sale de mi boca y abro lentamente los ojos. Estoy en mi habitación, es de día y tengo puesta mi camiseta para dormir. La puerta se abre y entran mi hermano ayudado por mi tío.

-¿Que ocurrió?.- pregunto con voz ronca, la garganta y el cuello me duelen.

Jordi se deja caer sentado a mi lado y mira atentamente mi cuello.

-Ese desgraciado te dejo marcas.- dice con dientes apretados, levanta sus ojos a los mios y veo que le tiembla el labio inferior.- Perdón hermanita, perdóname por favor.- dice con voz ahogada.

Toco mi cuello y recuerdo lo que paso, el intento de violación de Matt vuelve a mi mente. Me pongo tensa y miro para la puerta y comprobar que no esta aquí.

-No esta aquí hija.- murmura mi tío.

-¿Donde esta?.

-Se escapo antes de que Samuel pueda haberle dado una paliza.- dice mi hermano.

-¿Samuel esta aquí?.

-Salio un momento pero volverá pronto.- Jordi mira las marcas y aprieta la mandíbula.- Juro que lo matare.

Mi tío apoya una mano en su hombro para apaciguar su ira. Jo se acerca mas a mi y me abraza con cuidado de no tocar mis marcas.

-Perdóname por favor.- murmura.

-No tengo que perdonarte nada, él esta desquiciado.

-Yo fui tan imbécil de dejarlo esperando aquí, fue mi culpa.- lo separando de mi para verle la cara.

-No fue tu culpa.- digo remarcando las palabras.

-Tiene razón hijo.- dice mi tío.

-Aun así quiero matarlo.- dice alejándose de mi.

-¿Llamaron a la policía?- pregunto.

-Si, lo están buscando.

-Espero que lo encuentren.- digo recostándome en la cama.

-Te dejaremos para que puedas dormir un poco mas cielo, es muy temprano.- dice mi tío ayudando a levantarse de la cama a Jo.

-Si necesitas algo grita.- dice mi hermano.

-Créeme, lo haré.- digo con una sonrisa.

Salen de mi habitación y me dejan sola, suspiro y me levanto para ver las marcas. Me quedo congelada al ver mi cuello, las marcas rojas marcan mi piel; las rozo levemente con la mano y siseo al sentir el ardor.

-Maldito animal.- murmuro.

La puerta se abre nuevamente y entra Samuel; mira la cama y frunce el ceño, se gira y me ve parada frente al espejo. Las ganas de llorar vuelven a mi cuando recuerdo que fue él quien evito que Matt abusara de mi y corro hacia él para abrazarlo. Deja caer la bolsa que trae en la mano y me rodea con sus brazos, oculto la cara en su pecho y me deja acurrucarme en él; masajea lentamente mi nuca y me aprieta mas contra su cuerpo.

-Ya paso linda, nadie te hará daño.- dice contra mi cabello.

-Gracias.- murmuro.

-No me agradezcas, juro que matare a ese desgraciado.

-No vale la pena.- digo separándome de él 

Él acaricia mis mejillas y su mirada se detiene en las marcas, pasa lentamente el dedo por allí y yo hago una mueca de dolor al sentir el ardor.

El profe sexy.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora