Capitulo XXV: Celos y pelea.

22.8K 1K 61
                                        

-Son amigos de mi hermano.- digo con voz sorprendida ante la mirada que me lanza, esta furioso.

-¿Que querían?

-Solo me preguntaron si podían acompañarme a casa para visitar a Jo.- digo dando unos pasos para atrás.

-Obviamente tu les dijiste que no.

-No, les dije que si.- me cruzo de brazos, mi enojo se enciende- ¿A que viene eso?

-Nada.- dice fingiendo indiferencia y evitando mi mirada.

Frunzo el ceño y recuerdo lo que iba a hacer antes de que los chicos me distrajeran.

-¿Que estabas haciendo con Thais?- le pregunto pero no me responde, aprieto los puños y doy un paso adelante- ¿Que quería Samuel?- le pregunto nuevamente con voz mas autoritaria.

-Nada, solo me estaba preguntando que si quería ir a tomar algo con ella este fin de semana.

-¿Y tu que le dijiste?.- la ira burbujea en mi interior y el hecho de que no me mire a los ojos cuando le hablo hace que me enoje aun mas.

-Obviamente le dije que no, cosa que tu no hiciste con esos dos.- me mira.

-Solo querían saber como estaba mi hermano, solo eso.- me paso las manos por la cara y mi cabeza comienza a doler.- No entiendo tus celos, lo nuestro es solo unos buenos polvo y listo. Algo sin sentimientos ni compromisos.- me doy la vuelta y lo dejo con sus pensamientos.

¡Ingrata! me grita esa vosecita en mi cabeza, sabes muy bien que lo que hay entre ustedes no es solo un buen  polvo y listo. Sacudo mi cabeza y acelero el paso hacia mi clase. 

La clase de el profesor Salvatore es tranquila, cosa que agradezco porque mi cabeza me esta matando; en cambio Diva esta con mucha energía y me encarga a mi enseñarle a las alumnas como deben agarrarse de forma segura en las telas, parece fácil pero estar explicando la misma cosa durante una hora es agotador. Para las cuatro de la tarde lo unico que quiero es ir a casa y meter la cabeza debajo de las almohadas, el camino hacia el salón de clases de Jo parece eterno y pareciera que mis pies pesaran una tonelada. La amable profesora me pasa una carpeta con muchos papeles y deduzco que son los apuntes de las clases que Jordi no pudo asistir, me pide que le mande saludos y que se recupere rapido; creo que aqui esta pasando algo.

Salgo hacia el estacionamiento y me encuentro a los atractivos gemelos esperándome apoyados contra una pared.

-Hola chica Wild.- me saluda Alaric.

-Hola.- sonrió, parecen divertidos.

-¿Vamos?- me pregunta su hermano señalando un Jeep Commander negro.

-Claro.

Avanzamos hacia el auto y para mi mala suerte nos encontramos con Samuel, él me lanza una mirada gélida que hace que un escalofrió recorra mi cuerpo.

-¿Tienes frió?- me pregunta Jed.

No espera mi respuesta y me pasa su musculoso brazo por mis hombros, echo un vistaso hacia atrás y veo que Samuel echa fuego por los ojos, tiene la mandíbula apretada y el ceño fruncido. Los chicos me ayudan a subir al vehículo y salimos del estacionamiento para dirigirnos a mi casa, a medio camino mi móvil suena y veo que es un mensaje de Samuel:

Me acabo de dar cuenta de que no sentimos lo mismo, para mi esto es mucho mas que un buen polvo.

El corto mensaje hace que, mi ya dañado, corazón vuelva a tener esperanzas de que alguien puede sanarlo.

-Llegamos.- Dice Ric deteniendo el auto frente a la casa.

Bajamos y vamos en total silencio hacia la puerta. Entramos a la casa y nos encontramos a Jo tirado tranquilamente en el sofá mirando algo en la televisión.

El profe sexy.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora