Salgo del vestidor con unos shorts y una remera blanca lista para someterme a la tortura de tener que bailar con el idiota de Bryon.
-No tengo toda la vida Wild.- dice desde el centro del lugar, esta que desborda de auto confianza con sus manos en su estrecha cintura presumiendo sus perfectos abdominales y su brazos que... ¡Deja de divagar!.
Sacudo mi cabeza y camino con toda la desgana que soy capaz de demostrar.
-Vamos niña, sera perfecto.- anima Diva poniéndose junto al reproductor de musica.
-¿Que vamos a bailar?.- pregunto.
-Bachata.
-¿¡Bachata!?.- odio la bachata, es un baile muy intimo; tendría que tener sus manos en mi todo el tiempo.
-Vamos, yo se que quieres que te toque.- dice guiñandome un ojo el maldito idiota.
-Llegas a tocar mas de lo debido y juro por todos los dioses del Olimpo que te corto las bolas.- lo amenazo, eso provoca su risa y hace que mi enojo crezca.
-Dejen de gruñirse.- nos grita Diva.
-Terminemos con esto de una vez.- digo atando mi cabello.
Me acerco a él y coloco una mano en la suya y la otra en su hombro, él no pierde tiempo y su mano se dirige a la parte baja de mi espalda y me acerca mas a su cuerpo haciéndome chocar contra su duro torso.
-La mano va mas arriba.- le digo con dientes apretados e intentado hacer un poco de distancia entre ambos.
Sonríe y levanta unos diez centímetros la mano.
-No me gruñas gatita.- me dice con una sonrisa.
Antes de que pueda protestar la musica comienza a sonar y Romeo Santos canta Propuesta indecente, yo miro a Diva como diciendo "¿En serio?"; ella me sonríe y me anima a que comience a moverme.
-¿Apropiada canción no?.- dice Bryon a mi oído y comienza a mover las caderas haciendo que yo también lo haga.
Cierro los ojos y trato de pensar que es otra persona con la que estoy bailando, agarro rápidamente el ritmo y comienzo a moverme. Sus movimientos de cadera siguen limpiamente el ritmo y me pega a su cuerpo, su pierna derecha se coloca entre las mías y me obliga a bailar bien pegada a él. Muevo el trasero según el ritmo del tema, su mano baja lentamente y abro los ojos para mirar su estúpida sonrisa, se que lo hace a propósito; intento decirle algo pero me inclina hacia atrás y me levanta rápidamente dejándome un tanto desorientada, su aliento cálido acaricia mi cuello y sube hasta mi oído allí canta en susurros:
-"Si levanto tu falda, me darías el derecho.
A medir tu sensatez, poner en juego tu cuerpo,
Si te parece prudente, esta propuesta indecente.".
Se me pone la piel de gallina y un escalofrió me sube por la columna, no me deja estremecerme porque sus calientes movimientos me hacen estar atenta; me hace girar y pega su pecho a mi espalda, sus caderas se pegan a mi trasero y las mueve de forma descarada. Siento su risa en mi cuello y sigue cantando:
-"Si te invito una copa y me acerco a tu boca,
Si te robo un besito, a ver, te enojas conmigo,
Que dirías si esta noche te seduzco en mi coche
Que se empañen los vidrios si la regla es que goces."
Se mueve un poco mas y vuelve a darme la vuelta, me pega nuevamente a su torso y su firme agarre evita separarme de él; sus dos manos se apoderan de mi cintura y me hace mover las caderas contra él, noto que su respiración se vuelve un poco irregular y que esa sonrisa de tonto no se quita de su cara. Me inclina para atrás y allí siento una dureza importante contra mi vientre, vuelve a levantarme y lo miro con ojos muy abiertos; él sonríe y me guiña un ojo, giramos y vuelve a agarrar mi mano y su otra mano vuelve a posarse muy cerca de mi trasero. No me molesto en decirle porque se que no va a hacer lo que le digo. La canción casi termina y apoya su frente sobre la mía, sus caderas siguen los últimos acordes y vuelve a inclinarme para finalizar el baile.
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El profe sexy.
FanfictionElla es una simple estudiante universitaria fascinada por la filosofía y la mitología griega. Su pasado no es nada lindo: abandonada a los 6 años junto a su hermano mellizo a jurado jamas enamorarse ni querer a nadie como lo hace con su hermano. Per...
