Me despierto pero no abro mis ojos, siento mis piernas entumecidas como si hubiera corrido durante horas. Mi cerebro disfruta de unos momentos de paz hasta que comienzo a recordar la noche anterior.
La llegada de Samuel, la conversación, la apasionada manera de besarme, los maravillosos seis orgasmos que me regalo. Si, ¡¡SEIS MALDITOS ORGASMOS!! Abro lentamente los ojos y lo encuentro durmiendo tranquilamente a mi lado, esta boca abajo igual que yo y tiene la cara hacia mi lado, esta relajado y se ve más que lindo.
Dejo que mi mirada se deleite con la perfección de sus facciones, paso la mirada por su cuello de ahí a su ancha espalda que se mueve levemente con sus respiraciones, bajo más y me detengo justo donde la sabana tapa su firme y bien trabajado trasero, debo admitir que tiene mejor trasero que yo.
-¿Disfrutando de la vista?- me pregunta con voz ronca y hace que me sobresalte y yo con torpeza caigo de la cama.
Oigo su risa y yo busco a tientas la remera extra grande que uso para dormir, me la pongo y me levanto. Él se ríe más y yo me tiro encima de él, le pego pero provoca más su risa y yo también termino riendo.
-¡Ya!- le digo riendo y bajando de la cama.
Miro la hora y casi me desmayo son las ocho de la mañana y en menos de media hora tengo que salir hacia la universidad.
-¡¡MIERDA SAMUEL!!- le digo tratando de agarrar me enmarañado cabello.- Es súper tarde.- agarro la ropa que esta toda esparcida por el suelo y levanto la vista para verlo, él esta plácidamente acostado en mi cama viendo como entro en pánico. Algo que odio es la impuntualidad y por eso estoy en pánico.- ¿No pretendes moverte?- le pregunto y pongo mis manos en mi cadera.
-Estoy más que entretenido y cómodo aquí.- dice poniendo sus brazos detrás de su cabeza y acomodándose mejor en la cama. Yo frunzo el ceño y le tiro su ropa en la cara.
-Te doy diez minutos para que te bañes y cambies De Luque.- le digo apuntándolo con el dedo, él solo me mira divertido y se levanta de la cama, quita la sabana que lo cubre y deja frente a mis ojos todo su estupendo cuerpo incluido su amigo.
Yo le doy la espalda y me cubro los ojos por alguna extraña razón la timidez se adueñó de mí, cosa que no pasaba hace muchos años.
-¡Cúbrete eso Samuel!- le dijo sin mirarlo y siento como el rubor cubre toda mi cara. Lo siento muy cerca de mí.
-Anoche no me pedías que me cubra.- me dice en voz baja al oído, mi piel se eriza y un escalofrió recorre mi cuerpo, avanzo rápidamente hacia la puerta y sin mirarlo todavía le digo:
-Diez minutos, te espero abajo.- salgo y lo dejo en mi habitación.
Voy directa al cuarto de Jordi para darme un helado baño y así sosegar mi libido. Ocho minutos después estoy en la cocina preparando tostadas y café para desayunar. Siento su presencia cerca de mí así que miro hacia la entrada de la cocina y me lo encuentro allí, con la misma ropa de ayer pero su camisa no abrochada. El recuerdo de abrirle la camisa salvajemente acude a mi mente y me rio.
-Creo que tendré que buscar entre la ropa de Jordi algo que ayude a cubrirte.- de digo dejando sobre la mesa una taza de café.- Voy a ver que encuentro.- le digo y lo dejo desayunando, si fuera por mí no lo cubriría pero es hora de salir de este ensueño.
Me dirijo al cuarto de Jordi y busco entre su ropa. En el fondo del armario veo la camisa que antes era blanca pero ahora es morada. Jordi me dijo que ya no la quiere así que no creo que note su ausencia. Agarro la camisa y voy hacia la cocina.
-Oye, tu café es delicioso.- me dice apenas entro a la habitación.
-Ya lo sé, no hace falta que me lo recuerdes.- digo con arrogancia y esto provoca su risa.- Mira encontré esto, espero que el color no sea un problema.- digo mientras le paso la camisa.
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El profe sexy.
FanfictionElla es una simple estudiante universitaria fascinada por la filosofía y la mitología griega. Su pasado no es nada lindo: abandonada a los 6 años junto a su hermano mellizo a jurado jamas enamorarse ni querer a nadie como lo hace con su hermano. Per...
