Capítulo 11.
"Lo único que importa es descubrir la verdad sobre Hill"
—Y bien, ¿Qué es lo que piensas? —le pregunté a Morgan, quien estaba mirando la caja de metal con confusión.
—No lo sé —suspiró con agobio—. No entiendo nada —se pasó la mano por el cabello, frustrada—: Estos no parecen ser gafetes de una enfermera. Conozco los del hospital y, estos son muy diferentes. Algo esconde. —Soltó, abrumada.
Nos encontrábamos en el sótano del patio. Morgan habia respondido mi mensaje esta mañana para vernos en el sótano lo antes posible.
—¿Qué más encontraste? —inquirió ella elevando la mirada hacia Jess.
Él estaba sentado junto a Jesse en las escaleras del sótano, muy calladitos y atentos.
—Solo la caja —aseguró poniéndose de pie—. Tenía una cerrada electrónica —señaló la entrada de la caja que estaba golpeada—. Pedía una contraseña, pero pude romperla con el puño —comentó.
Morgan se quedó de brazos cruzados y observó la caja por un largo rato. Si tenía una cerradura, entonces se trataba de algo confidencial.
—Se que no te va a gustar lo que diré, pero estoy segura de que tu madre no es enfermera —solté, angustiada.
Morgan desvió la mirada hacia el suelo evitando los comentarios. Caminó por el sótano con las manos sobre su cabeza, confundida y decepcionada. Yo sabía que ella no quería creer nada de esto. Ella siempre ha tenido una buena relación con su madre, nunca se han escondido nada entre ellas y suelen contarse absolutamente todo. Pero esta vez, estaba dudando.
—Tenemos que confirmarlo —hable al verla tan dubitativa—. Debemos encontrarle una buena explicación a esto. Y veras que no se trata de nada malo —le asegure con una sonrisa de boca cerrada tratando de calmarla—: Créeme tu madre jamás haría algo malo y tú lo sabes.
Morgan elevó la mirada hacia mi dándome una sonrisa de inquietud como si no estuviera muy segura de las últimas palabras.
—Bien —se acercó hacia la caja, poco después—. Les tomare algunas fotos a los gafetes y se los enviaré a los rubios. Necesito de su ayuda en estos momentos —dijo mientras sacaba su celular de su bolsillo trasero—, y revisare su habitación en un rato, tal vez encuentra algo más.
—Todo estará bien —le dije.
—Eso espero —tragó saliva.
¿Por qué siempre haces todo lo interesante cuando estoy durmiendo? —el tono molesto de Jesse desvió nuestra conversación. Estaba de brazos cruzados mirando a Jess desde las escaleras.
—¿Por qué siempre te duermes tan temprano? Tiene el mecanismo de un abuelo —Jess resopló.
—¿Desde cuándo comenzaste a sentir esta vibra extraña en mi casa? —inquirió Morgan, volviendo al tema. Seguía pensativa.
—Desde que llegamos —Jess no tardó en responder—. La he estado observado desde la habitación de Sam, y tengo esa sensación de familiaridad que luego desaparece, porque se me hace absurdo sentirla sin encontrarle una explicación —murmuró.
Eso me puso a pensar. Ahora que Jess habia encontrado esa caja de metal, con solo sentir extrañez y familiaridad, confirmaba que lo que me habia platicado la primera noche era cierto. Algo pasaba en esta casa... ¿Y si la madre de Morgan estaba involucrada con la búsqueda de los chicos? Bueno, sé que sonaba muy absurdo, pero ya nada se me hacía imposible. Habíamos encontrado a dos chicos con sobrenaturalidades varados en una carretera, con eso lo digo todo.
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EVADE
Misterio / SuspensoUna oscura y misteriosa carretera. Un riesgoso y emocionante viaje, justo en la noche de Halloween. Dos mejores amigas dispuestas a arriesgarlo todo. Esas éramos mi mejor amiga y yo, a punto de tomar una decisión que cambiaria por completo nuestras...
