- y bien, usted no es el novio de nuestra linda ___ ¿verdad? -preguntó tu tía metiche cuando tú y Stephen aparecieron por el marco de la puerta, él ya con su ropa de hechicero limpia.
- yo... -él volteó a verte para tener una idea de como reaccionar ante la pregunta idiota de tu tía, pero al notar que comenzabas a enfadarte por la alegría que tendrían tus familiares al saber que tenían razón supo que no podía darles esa satisfacción- sí... -ante esa respuesta abriste tus ojos con demasiada sorpresa volteando a verlo- en realidad si soy su novio, ¿no es cierto, amor? -te dedicó una leve sonrisa fingida.
- ajá... -aún estabas estupefacta por su respuesta. Además que escuchar la palabra "amor" de sus labios sonaba increíble- no sé porque piensan que yo no podría conseguir un novio como él -les dijiste a tus familiares.
- no les hagas caso a estas tontas, te tienen envidia -dijo tu abuela restandoles importancia- bienvenido a la familia muchacho
- gracias... -miró a su alrededor, ese ambiente cálido y bello que sólo ofrecía una familia no lo había sentido en mucho tiempo.
- Stephen -llamaste su atención al verlo extraño, como deprimido- ¿te encuentras bien? -no alcanzó a responderte porque una de tus tías le hizo una pregunta.
- ¿por qué usa ese traje raro? -lo miró de arriba abajo.
- es que... -rápidamente ideó una excusa- ___ me dijo que hoy era el cumpleaños de su hermano, así que vine disfrazado para la ocasión
- awww... -todas tus tías sonrieron con ternura.
- así que si me disculpan... -sin tener respuesta salió de la cocina yendo a la sala para cuidar a los pequeños. Se maldijo mentalmente por esa estupidez que salió de su boca.
- que lindo novio conseguiste... -te felicitó tu abuela.
- gracias... -respondiste distraída por haber estado mirando en la dirección que se fue el hechicero.
Mientras tanto Stephen vio un par de globos y para seguir con la mentira que les había dicho a tus tías los agarró, les dijo a los niños que se formen e intentó hacer formas de animales.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Hasta que David, el niño que lo vomitó, lo golpeó en el brazo diciendo que apestaba, Strange rápidamente abrió un portal y lo empujó hacia el antes de cerrarlo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.