NOTAS: El dia de hoy traigo triple actualización, esto debido a que son escenas cortas y que generan más hype juntas. Además, quiero desconectarme un poco de esto para intentar continuar (este fanfic está en hiatus desde el capítulo 33 y ya basta de eso xD).
-Incluye OOC
-Texto en italica es flashback.
Tomorrow
Elle Lawliet cerró la página de internet que revisaba con atención. Todo indicaba que su prometida era Trending Topic en todos los principales portales de noticias nacionales e internacionales. Por donde quiera que buscara, la misma foto se repetía: Misa Amane portando un elegante vestido blanco que era cubierto, en su mayoría, por el cuerpo de sus dos hijos vestidos con ropa del mismo color, pero que reflejaban el sexo de cada uno.
Los dos niños, completamente despiertos, mostraban sus hermosos ojos grises por primera vez a todo el mundo, mientras que la modelo hacía lo mismo con su brillante anillo de compromiso.
Después del incidente del centro comercial, ella había decidido que optaría por hacer las declaraciones pertinentes para que no la siguieran acosando y molestando con el mismo tema por los meses siguientes y se concentraran en su carrera. Ryuuzaki había estado de acuerdo, sin embargo, había sido claro respecto al límite que debían tener las declaraciones de su compromiso y los nombres con los que sus hijos se darían a conocer. Todas las notas decían lo mismo: su boda con un supuesto americano se llevaría a cabo en Los Ángeles, Estados Unidos y los dos pequeños serían conocidos por Alexa y Ryan.
Mentira tras mentira.
Pero suficiente era dejar que el mundo conociera de la existencia y la imagen de los gemelos de apenas cuatro meses de edad, como para andar diciendo sus verdaderos nombres con toda libertad.
No, ellos no se llamarían de esa forma. Días atrás, Misa había pensado que los nombres de sus hijos debían tener un significado (cursi y) especial. A su hija la llamaría Rem, como aquella Shinigami que la había cuidado cuando su único deber era vigilarla, pero tras pensarlo bien, decidió utilizar un nombre aún más especial. Para ello había acudido a Watari quien, tras mantenerse firme en ocultar información, terminó revelando el nombre de la madre de Ryuuzaki por una buena causa: su nieta llevaría su nombre, Ayumi. Mientras que su hijo llevaría el nombre un poco cambiado, de su antigua acompañante, Ren.
Al consultarlo con Ryuuzaki, una mirada de curiosidad acompañó a la mordida a su pulgar. Él no había pensado siquiera en un nombre para sus hijos y ella ya había creado toda una justificación para ellos. Aceptó la idea. Después de todo, creía que ambos nombres sonaban bien con su apellido y/o con el de Misa.
-¡Así que ya las viste!- gritó felizmente la modelo, abrazando por la espalda al azabache. Éste no se había dado cuenta del momento en que había entrado en su habitación de trabajo, ni de cuánto tiempo había estado recordando el pasado- ¿Qué te parecieron las fotos?, fueron cansadas y las preguntas más. Misa hizo un buen trabajo respondiendo la entrevista ¿verdad? ¡Dijo todo tal como Ryuuzaki se lo ordenó!
-Estuvo bien-respondió a secas, librándose del abrazo de su prometida- ¿necesitas algo más?
-¡Ah! ¡¿Cómo puedes ser así con Misa?!- explotó. Un puchero se atravesó por su rostro.
-¿Así? – Tardó en responder, a su lado una montaña de cubos de azúcar se había derrumbado por el inesperado sobresalto de la mujer que tras golpear la mesa se había cruzado de brazos-
-¡Así!-
-Creo que no logro entenderte, Amane
-¿VES? ¡Lo haces de nuevo!
