17: Celos y persecución

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Naruto y Obito salieron de la casa de Rin muy cansados, después de haber limpiado lo que Kazuma había ocasionado, ya era el atardecer.

— Me duele la espalda... —Dijo Obito— ¡no es justo, estuve entrenando con Sasuke todo el día y luego me toca arreglar tu desastre! —Volteó ver a Naruto.

— ¿Mi desastre? ¡pero si el que hizo todo fue Kazuma!

— ¡Pero tú le diste tus armas ninjas!

— ¡Ya te dije que me las quitó!

— Si un pequeño como él, es capaz de arrebatarte tus armas, quiere decir que no has progresado nada.

— ¿Hee? ¡Pero si tú no pudiste atraparlo! ¡Y de hecho fue mucho más rápido que tú! ¡Por poco y te clava una shuriken en la frente! —Mencionó riendo.

— ¡¡Ya cállate!! —Obito le dió un golpe en la cabeza al rubio— ¡mejor me voy a mi casa!

— Creí que vivías con Rin sensei...

— Claro que no, sólo voy de vez en cuando, a ver si ella o el niño necesitan algo... Le prometí a bakashi que los cuidaría... Bueno, me voy, vete a descansar Naruto, que mañana entrenaremos. —Obito uso su kamui y desapareció.

— ¡Vaya! ¡sería genial tener el kamui! —Mencionó Naruto mientras siguió caminando, luego observó a dos chicos, uno venía con un enorme perro, se acercó a ellos— ¡wow! ¿este es akamaru?

— ¡Claro que sí, idiota! ¿Quién más sería? —Contestó Kiba.

— ¡Está enorme! —Mencionó el rubio.

— ¿he? ?De qué estás hablando? yo lo veo igual.

— Estás ciego. —Dijo el rubio— antes lo cargabas en tu cabeza o en tus brazos.

— Bueno, tal vez sí ha crecido un poco.

— Hola Naruto. —Dijo el chico de lentes oscuros.

— ¡Hola! ah... ¿cómo te llamas?

— Soy shino. —Contestó moviendo sus lentes.

— ¡A Shino, cierto! ¿cómo estás? —preguntó mientras observaba hacia todos lados.

— Bien. ¿pero a quién buscas?

— Ah pues... —El rubio sólo puso la mano detrás de su cabeza y empezó a reír— a nadie, no busco a nadie.

— La buscas a ella. ¿cierto? —preguntó Kiba.

— ¡Sí! ¿dónde está?

— En una misión especial con su clan.

— ¿Una misión especial? ¿y sobre qué trata?

— Pues... —Kiba se quedó un rato pensativo—  es un asunto del clan. Bueno más sobre la vida de Hinata.

— ¿A qué te refieres con eso? —preguntó el rubio un poco intrigado.

— Pues bien, te lo diré. La misión de Hinata consiste, en organizar su fiesta de compromiso.

— ¿A qué te refieres con fiesta de compromiso?

— ¡Si serás idiota! ¡me refiero a que Hinata se va a casar!

— Jajaja, No hablas en serio ¿cierto? digo, Hinata solo tiene 15 años, ¿cómo se va a casar?

— ¡No estoy diciendo que se va a casar ahorita idiota! Sólo te estoy diciendo que está organizando su compromiso.

— ¿Lo dices en serio? —Naruto agachó la cabeza un poco triste— Hinata... ¿de verdad se va a casar?

— ¡Así es! ¡El clan ya la comprometió!

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