Pov. Alejandra
— Takuma se casó hace cuatro años y tiene una hija llamada Makyō que ya va a cumplir dos.
Escucho a mi hija reír, viene con una bolsa y unas plantas. A su lado Kikyo hace gestos exagerados para adornar su historia.
— Pero él es uno de los siete espadachines de la neblina ¿no?
— Sí, él maneja la Nuibari.
Voy a su encuentro, ambas guardan silencio al verme llegar.
— ¿Sucede algo?
— Tengo que hablar contigo, es urgente.
— Iré a dejar esto a la cocina.
Ursa nos lanza una última mirada antes de desaparecer por uno de los pasillos, Kikyo espera unos minutos más y suspira.
— ¿Pasó algo?
— Seguramente sabrás del chico que encontraron.
— ¿Al que dejaste en camilla? Dios hubiera pagado por ver eso.
— ¿Sabes quién es?
— Kawaki, me lo dijo Ursa.
— No, me refiero a quién realmente es.
Se endereza y frunce el ceño.
— Dime lo que sabes.
— Él es el receptáculo, en la serie él llegaba a Konoha y pasaba tiempo con el Séptimo, en lo que Kashin Koji lo vigilaba y...
— Espera ve un poco más despacio— Kikyo masajea sus sienes— ¿Ese Kashin Koji es el clon de Jiraiya cierto?
— Sí, debe estar vigilándolo. Se esconde en una torre y manda a un sapo enfrente de la casa.
— No, no lo vigila, ni siquiera he sentido un chakra similar en la periferia de la Aldea.
— ¿Estás segura?
— Muy segura, he estado vigilando por días y mi sensibilidad nunca falla, incluso he extendido mi rango más de lo que acordamos.
— ¿Por qué no aparece? Estoy segura de que eso era lo que pasaba.
— No tomas en cuenta de que en este mundo cambiaron cosas, empezando por nosotras.
Nos señala y suspira con cansancio.
— Nuestra única oportunidad es encontrarlos o encontrar a Rumiko Uchiha.
— Es la otra viajera.
— Itachi está encargándose de eso.
Con razón no lo he visto en los últimos días, siempre está afuera y las pocas veces que regresa es para dormir o pasar tiempo con los mellizos.
— ¿Te pasa algo? — Kikyo me ve de arriba a abajo.
— Tengo esa sensación de que algo está mal.
Froto mis brazos, intentando librarme del escalofrío que recorre mi cuerpo. Después del ataque que sufrió Hikari siempre hay dos ANBU vigilando la entrada y algunos otros tienen puestos alrededor del complejo, de cierta manera sólo hacen que me ponga más nerviosa.
— ¿Qué sabes acerca de esa marca que tiene en el brazo izquierdo?
— ¿El Karma? — Kikyo asiente— Muy poco, sólo que les otorga un enorme poder y que en algún punto sirve para que el Ōtsutsuki que la aplicó pueda resurgir en el cuerpo anfitrión.
— Vaya lío... no sé ni por dónde empezar.
— ¿Poner una barrera alrededor?
Ella niega con la cabeza mientras sonríe con amargura.
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El final del camino
FanfictionHa pasado más de una década desde la Cuarta Guerra y Natalia sabe que el periodo de paz ha llegado a su fin. Con algo que proteger, nuevamente está moviendo las piezas del juego a su favor.
