Capítulo 10

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“Quédate un momento así, no mires hacia mi que no podría aguantar, si clavas tu mirada que me llena el cuerpo, me ha pasado antes que no puedo hablar.”

Apenas salieron del Instituto, caminaron al auto de Bambam y cuando Jennie abrió la puerta trasera para subir, un brazo se apoyó en el techo del auto. 

Ella levantó la cabeza, y se encontró con Suzy que la miró con superioridad. Llegó Roseanne a su lado, y le besó el cuello dejándole una marca. Jennie bajó la cabeza, e intento subir al auto pero, Suzy tiró de su hombro para que eso no pasara.

Abrió la boca para decir algo pero, al escuchar una puerta cerrarse giraron hacia la derecha, y vieron a Bambam parado apoyado contra el auto, mirándoles fijamente. Su mirada era firme y dura.

Jennie sonrió de lado, y miró al hermano de su amiga, este sonrió pero sin quitar la vista de Suzy y Roseanne. 

La morena lo miró coqueta, y le habló.

- ¿Eres su novio? – Enarcó una ceja en forma de broma.

Bambam negó con la cabeza. 

- Te mereces a alguien mejor, y a alguien… que por lo menos tenga un poco de belleza. – Señalo a Jennie e hizo una mueca con la boca. 

La castaña bajo la cabeza. 

Le dolió. 

- Créeme, Jennie es mucho más bella que tú. – Dijo Bambam, y caminó al lado de Jennie, la ayudó a entrar y cerró la puerta del auto.
El resto del viaje fue un completo silencio, la mirada de Jennie permanecía quieta en el espejo delantero, y miraba hacia donde iban. Miro hacia el espejo retrovisor que estaba pegado en el techo, y descubrió al ojimiel mirándola. Desvió la vista en el segundo que ella lo notó. Sus mejillas tomaron un color carmesí.

Lisa dio media vuelta la cabeza, mirando a Jennie. 

- ¿Qué paso? – Le señalo la cara. Y Jennie no entendió. - ¡Estás sonrojada! –

Bambam rió, y la volvió a mirar a través del espejo. 

Jennie lo miró y sus mejillas ardieron. Mordió su labio inferior nerviosa. 

Lisa enarcó una ceja, miró a su amiga, y luego a su hermano. 

Abrió la boca, la cerró y los señalo.

Sonrió, y le guiñó un ojo a Jennie.

- Solo voy a decir que, no me metan en el medio de nada – Lisa sonrió, y le golpeó en el hombro a su hermano para después, sonreír abiertamente.

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Fueron a casa de Lisa, y Jennie como era la invitada se ofreció a preparar el almuerzo. Era muy buena preparando pizzas, y eso era lo que haría. 

Lisa fue a tomar un baño, y dejó a su amiga con su querido hermano. 

Jennie preparaba la masa de las pizzas cuando sintió una presencia en la cocina, pensó en que sería Lisa y se dio media vuelta. 

- No pensé que… - Se interrumpió a si misma cuando vio que era Bambam. 

- ¿Qué cosa no pensaste? – Se rió el castaño. 

- Lo siento, pensé que eras Lisa, y que ya había terminado de bañarse –

Bambam tomó un vaso de la mesada, abrió la nevera, y sacó una caja de zumo de naranja. Le ofreció a Jennie pero, esta se negó. 

- Lisa tarda horas en bañarse –

Una sonrisa se expandió en la cara de Jennie.

Bambam camino hasta ella, y se posicionó justo en frente. 

El castaño observó el rostro de Jennie detenidamente, y pasó una mano por su mejilla, y otra por su frente.

Jennie sintió un escalofrío recorriendo toda su espina dorsal. 

- Tenías la cara llena de harina. – Dijo, el castaño y mordió su labio.

Jennie se quedó quieta como una estatua mirando sus ojos.

Algo que siempre le atraía sobre las personas eran sus ojos, y su sonrisa. Eso siempre sumaba puntos, pero la personalidad siempre estaba primero… Y la de Bambam era perfecta.

Bambam acomodó su cabello, y queriendo salir de ese momento incómodo ayudó a Jennie a terminar los bollos de la masa para el almuerzo. 
- La chica que hoy te molesto… ¿Era Suzy? – Preguntó Bambam mirando a Jennie de reojo. 

- Sí –

Bambam suspiró, y bufó.

- Sabes que todo lo que te dijo es mentira, ¿No? – Dejo todo en la mesa, y se giró para poder mirarla bien. 

- Bambam… - Trató de interrumpirlo.

- No, déjame… ella ha de ser una de las personas que te lastimaron. – Le acarició el rostro con ternura. – Y una, de las que siempre te molestan y te insultan… Pero, ¿Sabes? Eres mucho más hermosa que ella, y tu personalidad es mejor que Suzy… No es necesario conocerte desde siempre para saberlo. – Le sonrió, y Jennie cerró los ojos, analizando lo que le acababan de decir.

Nunca nadie, bueno… Nunca un chico, le había dicho una cosa tan preciosa. 

Negó a las lágrimas que ardían en sus ojos a salir, y cuando los abrió, veía borroso.

Una lágrima rebelde cayó y Bambam la secó con su pulgar. 

- No llores, por favor –

- Gracias, Bam –

Jennie abrazó a Bambam por el cuello, y sintió los brazos de él agarrándole la cintura con delicadeza, y apretando sus labios contra su hombro. 

Le acarició el cabello del cráneo, y con dificultad se separó de él. 

Cuando lo hicieron, quedaron a pocos centímetros. 

Lisa tosió, y ambos se separaron.

- Estoy aquí desde que él dijo que le parecías hermosa. – Lisa señaló a su hermano, y luego a su amiga. – Fue como en las películas… Siempre alguien arruina el momento del beso –

- No íbamos a besarnos. – Dijeron al unísono. 

- Y en las películas o novelas siempre dicen eso. – Tomó una manzana, y le dio un mordisco. 

- Lisa… -

- ¿Qué? – Sonrió. – Yo sé lo que vi, y ustedes… se llevan mejor de lo que yo pensé –

𝘓𝘦𝘵 𝘔𝘦 𝘋𝘪𝘦 - 𝘊𝘩𝘢𝘦𝘯𝘯𝘪𝘦Donde viven las historias. Descúbrelo ahora