La mañana, se despertó extrañamente sombría y fría, el sol pálido parecía amenazar sus mejillas de una manera lejana. Los días cambiaron de forma repentina y aquella suave brisa de verano, cambió por un viento frío. Esto solo le traía un sentimiento de tristeza, en verdad amaba el verano. Su simple confort era inigualable, el verano le recordaba a ella misma, a su infancia. A esos momentos de felicidad, quienes habían sido nublados por la bruma invernal aquel año.
Como era habitual cada vez que los Arlert tenían el honor de poner desayunar juntos, lo hacían afuera. Aunque el aura tensa y extraña del escenario, les proporcionaba cierta incomodad.
—Aún espero la respuesta de Yelena y Onyankopon —habló de forma aleatoria y sin ningun contexto a su esposo.
—¿Hum? —le preguntó levantado su ceja y dando un largo sorbo al té, este gerando un irritable sonido.
—Tus empleados, Yelena es jefa de la planta del distrito Orvud y Onyankopon es uno de los tantos trabajores de...
—Ah, sí. No les des importancia —levantó su mano e interrumpió apresuradamente.
—¿Por qué no lo haría? —preguntó con cierto enojo ante la actitud indiferente del rubio —es desde allí de donde viene el problema de la empresa y no veo que le estés prestando mucha atención en tratar de resolver las cosas, Armin.
Él suspiró agotado y formó una irónica sonrisa.
—Entonces, ¿Qué propones?
—Mi idea era darles lo que quieren, no sé si es que lo sabes... pero su paga es tan miserable que se compara con los aumentos que hubieron hace más de un año en todas las empresas—aclaró —. Esto es básicamente explotación laboral.
—Explotación laboral...—repitió con ironía y una cínica risa —Sabes que tomar una decisión no es tan sencillo como crees, (n). Cada acción lleva atrás una larga y extensa discusión con empleados acerca de que medidas hay que tomar o no.
Ella lo pensó durante unos segundos, recordando cada aspecto de su charla con aquella mujer de nombre Yelena.
—Entiendo, por eso es que mi idea era hacer una.
—¿Tienes el proyecto? o... al menos idea, no solo lo aprobaremos porque eres mi esposa o cuantas con una belleza deslumbrante.
—Créeme que lo último que quiero es parecerle linda a otros hombres ajenos a mi —fomentó de manera clara y segura, recargando su mentón sobre la mano —. Creo que puedo obtener ayuda de Zoë, después de todos nuestras ideas son...ciertamente parecidas.
—Apoyo tu seguridad y firmeza, querida. Aunque no me superes —rió seguido de aquel comentario —, sería horroso verme opacado por una mujer.
Se levantó y limpió sus muslos, aquel traje de un azul marino parecía ser nuevo y mucho más costoso que cualquier otro. Armin siempre quería lucir bien y como él contaba con esa exigencia, también se la marcaba a la mujer frente a sus ojos. La Ackerman usaba largos y caros vestidos cuando se encontraba en compañía de su esposo, pero realmente todo cambiaba en la soledad o al menos, cuando estaba con Hange. En esos momentos, poco le importaba parecer que contaba con una gran fortuna en sus bolsillos.
—Ah y por último —dijo —, también ten en cuanta que el peso de mi padre también influye en todo esto, al ser dueño de la empresa, es de cierta importancia.
Esto la dejaba disconforme, sabía que aquel hombre haría todo lo posible para evitar que pudiera realizar otra acción diferente a amamantar a una criatura. Y ciertamente, estaba en lo correcto.
—Lo que significa que, no es muy probable que tu idea llegue a mucho. Sabés cual es mi postura ante esto, es la misma que la de mi padre —con extraña impaciencia ella soltó otro quejido, su simple tono la irritaba —. Así como mi abuelo y padre... seguiré sus pasos y nuestro hijo también lo hará.
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KAOS| Hange Zoë
Fanfiction混沌 Donde el amor espera y las tardes de verano se convierte en el frío que abraza sus cuerpos y, en donde el amor entre mujeres es visto como crimen. Siendo juzgado ante los ojos de Dios. Famale Reader! @tedemannzanilla |2021
