2 años y medio antes.
Susana Isaza.
Subo las mantas hasta mi nariz y cubro a Malta con ellas.
Mi perra tiene la decencia de simplemente acurrucarse a mi lado, sin juzgarme porque soy la última persona de 21 años que un sábado a las 8:30 de la noche ya está bajo las cobijas.
En mi televisor parpadea un capítulo de una serie que voy a tener que devolver, porque no le he puesto ninguna atención.
Tengo una frase pegada en la cabeza para escribir una letra, pero estoy tan bloqueada que sé que en cuanto agarre la guitarra me voy a quedar en blanco, así que prefiero quedarme aquí.
Hoy se graduaron mis compañeros con los que empecé la carrera. Todavía tengo una buena parte de materias pendientes porque le he dedicado mucho de mi tiempo a la composición.
Una parte de mí siente que debería enfocarme en la música por completo, pero le temo demasiado a no ser lo suficientemente buena.
Así que básicamente estoy sumida en una crisis vital paralizante, porque por centésima vez en mi vida adulta, no sé qué demonios debería estar haciendo con mi existencia.
Nada de lo que estoy haciendo me genera satisfacción.
Sé que soy buena en muchas cosas, pero quiero ser sobresaliente. Quiero hacer algo que importe de verdad.
Sé que esperar ser feliz todos los días es un truco barato de mercadotecnia, pero espero dedicarme a algo que me haga sentir satisfecha. Algo que me dé la sensación de estar haciendo algo que vale la pena.
....Algo mejor que estar enroscada en mis mantas un sábado por la noche, pensando en el significado de la vida y barajando opciones de cambios dramáticos de enfoque que no voy a hacer, porque le debo a mis padres no tirar por la borda el dinero que han invertido en mi educación.
Mi puerta se abre sin previo aviso, y me subo las mantas hasta la cabeza porque solo hay tres personas lo suficientemente irrespetuosas para hacer eso, y no quiero hablar ni con mis hermanos reales ni con mi hermana adoptada.
- Vete – Le digo a quién sea
- Deja de ignorar mis mensajes – Me responde la voz de Mel, también conocida como mi hermana falsa
- Vete con tu novio. Déjame en paz – Reniego
- Tienes que dejar de hacerme escenas de celos porque me llevo a tu hermano
- Llévatelo, me da igual. Lo veo cada tres meses y cuando viene solo quiere estar contigo – Reniego remilgadamente
Siento la cama hundirse a mi lado.
Incluso a través de mis colchas, siento el aroma de la colonia de mi hermano. Aunque estoy haciendo un berrinche, dejo que se meta bajo las mantas conmigo y me atraiga hacia sus brazos.
La cama se mueve a mi otro costado, y un segundo más tarde Mel se ha metido a la cama con nosotros.
- Váyanse – Les repito – ¿Qué hacen aquí?
- Queremos estar contigo – Responde él. Suelto un bufido
- No, claro que no. Déjenme ver mi serie con Malta y vayan a hacer sus cosas
- Ángela dijo que solo te has levantado de la cama para ducharte e ir a robar comida como un mapache – Observa mi hermano
Me dan ganas de hacerle el comentario filoso de que si estuviera por aquí un poco más, Ángela no tendría que irle con chismes, pero me lo guardo porque hasta yo me doy cuenta de que sueno como una señora amargada.
ESTÁS LEYENDO
Primeras veces
Fanfiction¿Cuántas primeras veces le puedes dar a una persona antes de que su marca se haga imborrable? Ella está dispuesta a tensar la cuerda solo para compartir esas primeras veces con él. Él habría hecho cualquier cosa que ella le pidiera. Hasta que no lo...
