En la actualidad.
En realidad, Villa se despierta primero.
La luz tenue del amanecer pinta suavemente de un tono rosado la sala, aunque la mayor parte de los muebles están aún en sombras.
Estaba dormido sobre su costado con ella entre sus brazos.
El rostro de Susana está apoyado en la curva de su cuello, y su brazo distraídamente echado por encima de su cintura.
Villa la siente tiritar entre sueños.
La Taylor de él está apoyada en el brazo del sofá, y su agenda sigue abierta en la mesa.
Acaban de escribir una canción de amor que no tiene nada que ver con nada de lo que está pasando.
O a lo mejor tiene que ver con todo.
Cosas muy difíciles de explicar ocurren cuando escriben juntos.
No deben haberse dormido ni hace una hora y es un amanecer helado sobre Bogotá.
Villa no tiene idea del momento en el que fueron dejando de cantar y empezaron a hablar. Él se recostó primero. Ella lo hizo después. Si cierra los ojos, puede ver una foto de ellos en una posición similar hacer muchos años, viendo juntos una película de Pixar.
El recuerdo se va tan rápido como vino cuando ella vuelve a tiritar.
Su pelo aún está húmedo de la ducha que tomó más temprano y claramente se está congelando.
Villa se desenreda de su abrazo y baja del sofá. Ella se enrosca como abrazándose a sí misma, y tararea algo en sueños que él no logra entender más allá de su nombre.
- Susi – Susurra él, porque no quiere asustarla
Por supuesto, ella no se despierta.
Ha pasado una noche terrible, así que decide dejarla en paz.
Simplemente mete un brazo bajo sus caderas y otro en la curva de sus rodillas y la levanta. Ella se acurruca contra él cuando Villa la levanta en sus brazos y la lleva cargada por el pasillo hacia su habitación.
Tiene los ojos cerrados y esas pestañas largas descansan sobre esos pómulos salpicados de pecas.
Villa quiere deslizar un dedo por la pendiente de su nariz solo por el placer de tocarla.
En cambio, su mirada cae a su ojo morado y se promete que las cosas no van a quedarse así. Ya pensará cómo cobrarle cada lágrima de ella a ese cabrón, pero no ahora.
Ahora mismo, solo le importa cuidarla.
Lo que sea que eso signifique.
La recarga suavemente en su cama y la cubre con su edredón. Cuando empieza a levantarse para irse, ella enrosca su puño en la tela de la camiseta de él.
- Duérmete, Susi. Estás muy cansada
- Tengo miedo – Susurra ella. Sus ojos siguen cerrados. Villa no sabe si está hablando en sueños o si simplemente está luchando para no despertarse del todo
- Estás segura aquí. Descansa
- Quédate – Le pide
Una y otra vez, y otra vez, canta él en su mente.
Se acuerda de cuando escribieron esa canción, y su pecho se siente pesado.
Ella suele cargar con todas las culpas en su historia, pero él sabe bien que también tiene su parte.
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Primeras veces
Fiksi Penggemar¿Cuántas primeras veces le puedes dar a una persona antes de que su marca se haga imborrable? Ella está dispuesta a tensar la cuerda solo para compartir esas primeras veces con él. Él habría hecho cualquier cosa que ella le pidiera. Hasta que no lo...
