Dos meses después.
Hay una creencia errada acerca de que el amor puede con todo.
Es verdad que el amor te hace más resistente. El amor te dota de las fuerzas para seguir luchando, incluso cuando las cosas se vuelven difíciles.
Pero el amor no sana las heridas mágicamente. El amor no borra las cicatrices por sí mismo.
Villa se da cuenta de eso la primera vez que duerme junto a Susana.
Llega de España directamente al aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena. Ella lo encuentra en la habitación de hotel 2 horas más tarde, pues viene de una entrega de premios en Bogotá.
Los dos están agotados, pero no les importa.
Todo lo que quieren es estar juntos.
Se dejan caer en la cama y se besan despacito hasta que cada roce borra el frío de la distancia.
Se quedan dormidos sin darse cuenta.
Villa se despierta de un salto cuando se da cuenta de que está solo en la cama.
Ve una franja de luz bajo la puerta del baño, aunque la puerta está cerrada.
Y escucha los sollozos que ella está tratando duramente de callar.
Sale de un salto de la cama y se acerca a la puerta del baño.
- Flaca, abre la puerta – Dice él contra la madera
Escucha un sollozo ahogado, y se la imagina cubriéndose la boca para que no la oiga llorar.
- Por favor, Susi – Le pide él
- Estoy bien – Dice ella, aunque su voz la traiciona y se corta en medio de las dos palabras
- Abre flaca, por favor. No tienes que esconderme de mí
- ¡Estoy haciendo pipí! – Exclama ella con voz llorosa
A pesar de todo, Villa se ríe por su excusa torpe.
Gira la perilla de la puerta tentativamente, y la puerta se abre.
Ella está sentada al borde de la bañera. Su cara está llena de parches rosas por el llanto.
Villa avanza hacia ella, pero en lugar de tocarla baja la tapa del inodoro y se sienta sobre ella. Extiende su mano y Susana la toma con una mueca triste.
- Así fue como nos tocamos por primera vez – Se queja ella - ¿Vamos a seguir volviendo a esto? Porque estoy harta, flaco. ¡Estoy harta! – Exclama ella, y sus ojos se vuelven a llenar de lágrimas
- ¿Puedes contarme que pasó? – Le pide él mientras frota suavemente sus nudillos
Ella se encoge de hombros, aunque su expresión abatida tira hacia abajo las comisuras de esa boca bonita y la hace lucir como un payaso triste.
- No me di cuenta de que nos dormimos abrazados, y cuando me desperté.... – Sus palabras se cortan, pero Villa no necesita más
- Tuviste un ataque de pánico – Competa él.
Ella asiente con un suspiro.
- Lo siento. Estabas muy cerca, y sentía que no podía respirar y... – Se interrumpe de nuevo - ¡Que mierda esto! – Grita ella - ¡Tenerte cerca es todo lo que quiero, y ahora te estoy asustando y no me vas a tocar!
Él la mira con ternura, y tira de la mano que está unida a la suya, haciéndola levantarse.
Ella refunfuña mientras se levanta, pero se deja ir cuando él la acerca a su cuerpo y luego la sienta cuidadosamente sobre sus piernas.
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Primeras veces
Fanfiction¿Cuántas primeras veces le puedes dar a una persona antes de que su marca se haga imborrable? Ella está dispuesta a tensar la cuerda solo para compartir esas primeras veces con él. Él habría hecho cualquier cosa que ella le pidiera. Hasta que no lo...
