39. Primera invitación

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20 días después.

Susana Isaza.

Sé que estoy llegando al estudio casi una hora antes de la que acordé con los Mapache, pero me encanta estar aquí, y me siento con ganas de tocar un rato antes de ponernos a trabajar.

Tengo una letra a medio escribir que debería terminar, y aunque normalmente decimos que nuestras canciones no tienen nombre y apellido, y nos inspiramos en cosas de nuestro entorno, esta canción se llama Juan Pablo y se apellida Villamil, y no tengo ganas de entrar en esa discusión con mi hermano, así que va a pasar un tiempo para que esta letra vea la luz del sol.

Sin embargo, siento mucha ilusión por escribir.

Últimamente tengo tantas cosas para decir que vivo con la sensación de que no puedo parar.

O a lo mejor estoy tratando de no pensar, porque mañana voy a la corte.

Acabo de pasar dos horas de preparación judicial con Matt, y aunque él es el hombre más paciente y bueno del mundo, todo este asunto me tiene con los nervios de punta.

Así que solo quiero estar en mi lugar feliz y...

Espera.

Hay alguien en mi lugar feliz.

Entro en puntas de pies a la cabina de grabación cuando me doy cuenta de que las luces y las consolas están encendidas, aunque no parece haber nadie ahí.

Me acerco en puntas de pies para no interrumpir a quien sea que esté trabajando, y me doy cuenta de que la razón por la que creí que no había nadie es porque los humanos que ocupan la cabina están sentados en el suelo.

Primero la reconozco a ella.

Es Elena Simone, la compositora de más renombre en la industria latina. Es una letrista tan dotada que normalmente me dejaría caer para besar el suelo que ella ha pisado, excepto por el hecho de que es una bomba sexy y sucede que en este momento está sentada en el suelo de la cabina con su espalda contra la pared alfombrada y la cabeza de Villa apoyada en sus piernas.

Veo cómo ella le pasa una mano por se pelo intensamente negro y sedoso, y los mechones se separan con dulzura para los dedos de ella.

Él levanta la cabeza y le sonríe.

- ¿Tienes hambre, Leni? – Pregunta él

"¿Leni?"...¿Son BFF's ahora?

- Nah, con el atracón de dulces que nos dimos, estoy para un rato más. ¿Tú?

- No. Solo estoy cansado

- ¿Estás bien? Normalmente ustedes son muy workaholics, pero escribir y grabar toda una noche casi sin parar es otro nivel. Pensé que el más obsesivo era Isaza

- Normalmente lo es, pero está ocupado con otros asuntos familiares, y yo necesito trabajar para no pensar

- ¿En qué?

Él deja escapar un suspiro hondo.

Ella vuelve a deslizar los dedos por su pelo y aunque es mi superheroína, en este preciso momento la odio.

Mucho.

Porque puede tocarlo de todas las maneras en que yo no puedo, por más razones que las obvias.

- ¿En quién? – Corrige ella

- ¿Has tenido esa sensación contradictoria de querer estar con alguien con desesperación, pero saber que no deberías?

Primeras vecesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora