2 años antes.
Juan Pablo Villamil
En el minuto en el que el avión rebota sobre la pista del Dorado, ya tengo mi celular en la mano.
La señal de dispositivos electrónicos ni siquiera ha terminado de parpadear y yo ya estoy desactivando el modo avión y marcando su número.
No repica ni dos veces cuando ella atiende.
- ¿Llegaste? – Es su saludo, y parece tan ansiosa como yo
- Acabo de aterrizar. Te quiero ver ahora mismo
- ¿Nos vemos en tu casa? Estoy terminando una cosa de la tesis
Quiero hacer un berrinche y decirle que no me importa. Que mande la bendita tesis al carajo y venga ahora, que lo único que me importa es besarla.
Pero estoy volviendo de dos meses de gira, y esperar que ella bote toda su vida al carajo solo porque aparecí es una canallada, así que me trago mi pataleta.
- Seguro. Te espero, flaca
- Te quiero abrazar ya – Se lamenta
- Estoy loco por verte. Ven apenas puedas, por fa
- Lo hare. Te mando un beso enorme – Me dice y cuelga rápidamente.
Con un suspiro me guardo el celular en el bolsillo.
Martín, que está a mi lado, me da un golpecito con el hombro.
- ¿Cuándo va a admitir que está enamorado de ella? – Me dice el niño en voz baja, porque Isaza está en la silla de adelante.
Me sonrojo como un idiota, de repente sintiéndome intimidado por las palabras de este cabrón.
- El amor es una cosa muy rara. No hay una ley que diga que, porque quiso mucho a Gaby, no pueda pasar página. Eso no merma sus sentimientos por ella, y no es pecado enamorarse de nuevo, incluso si fue más rápido de lo que estaba esperando – Observa el niño
- No la quiero cagar con ella – Murmuro
Martín sube las manos a su boca y ahoga un grito en modo fangirl.
- No me dijo que no
- ¿Qué no qué?
- Que no está enamorado de Susi
- Cállese – Reniego, rodando los ojos
- Sigue sin decirme que noooooo – Canturrea el niño
Le doy un puño en el hombro y él se ríe.
Suspiro.
- Creo que lo estoy
- ¿Qué cosa? – Verifica, aunque sé que me oyó perfectamente y solo quiere hacerme decirlo.
Tengo que decirlo.
- Enamorado de ella – Susurro en voz baja
- Pues no me lo diga a mí. Dígaselo a ella – Señala Martín con obviedad
- Quiero hacer las cosas con calma, niño. Estamos bien así, yendo pasito a pasito. Además....ella no habla mucho de lo que siente. No me quiero dar contra una pared
- ¿Cree que ella no siente lo mismo?
- No lo sé. Todavía soy el tipo con esta vida inestable que no puede quedarse a pasar un domingo tranquilo acostado con ella viendo películas malas. Soy más como un viernes ruidoso, disperso y lleno de gente
ESTÁS LEYENDO
Primeras veces
Fanfiction¿Cuántas primeras veces le puedes dar a una persona antes de que su marca se haga imborrable? Ella está dispuesta a tensar la cuerda solo para compartir esas primeras veces con él. Él habría hecho cualquier cosa que ella le pidiera. Hasta que no lo...
