Juan Pablo Villamil.
- No, no. Si voy a vomitar, téngame esto – Decide Isaza y me pone en la mano la chaqueta que se ha puesto y quitado como 12 veces.
Se tambalea hacia unas plantas y lo dejo, porque solo está haciendo drama.
O eso creo.
Nunca lo he visto así de nervioso antes, así que no lo sé.
Suele ser una persona muy fuerte y centrada, así que verlo actuando como un niño es un poco extraño.
Se inclina hacia las plantas en cuestión.
Y vomita de verdad.
Oh.
Me acerco a él para al menos ayudarlo a sostenerse y que no se caiga sobre su propio vómito.
- Perro, ¿está bien? – Le pregunto cuando para de vomitar. Él se limpia la boca con una mano y deja escapar un sonido lastimero
- Nooo – Lloriquea
- Papi, ¿está así de nervioso o se me está muriendo? Dígame que hacer
Abre la boca para decirme algo cuando un auto frena en la acera frente a nosotros.
La puerta trasera se abre y Mel emerge primero.
Tiene el pelo rubio oscuro recogido en una coleta alta. Va vestida con un enterizo de una tela suave que la hace lucir elegante, y resalta todas las curvas peligrosas de su cuerpo, haciéndola verse guapísima.
Susana baja tras ella, y mi boca se seca.
Lleva puesto un vestido del color de la sangre ajustado a ese cuerpo que me vuelve loco. Tiene unos aros grandes en las orejas y la boca pintada de un tono oscuro. Sus rizos caen sueltos sobre sus hombros, y mi cerebro se queda corto procesando su belleza.
Sus ojos se encuentran con los míos, y me evalúan con interés.
La cuestión de conocernos tantísimo es que los dos tenemos claros los puntos débiles del otro. Ella sabe que sus pecas me enloquecen, y está enseñando lo justo de escote para exhibirlas. Yo me vestí de negro, lo que sé que le gusta lo suficiente.
Nuestras miradas se entrelazan, y todo lo que no podemos tocar con nuestras manos lo recorremos descaradamente con los ojos. Ella empieza a sonreír mientras se acercan. Entonces, Isaza gira y procede a vomitar de nuevo.
Mel se adelanta y entre los dos lo sostenemos.
Cuando termina, lo alejamos de las plantas que vomitó, algo que creo que este restaurante elegante al que vinimos no apreciará, y lo sentamos en un andén.
Mel le toca la frente. Le toma el pulso. Le revisa las pupilas.
- La peor cita del mundo – Se queja él, haciendo eco de lo que estoy pensando
- Cállate – Reniega Mel – Dime que sientes
- Me duele el estómago. Y tengo frío – Responde Isaza
- Dime qué comiste hoy – Le pide Mel
Isaza mira a Susi por ayuda. Ella se lo piensa.
- Desayunamos tostadas y huevo. Almorzamos una lasaña que hizo mi mamá – Indica Susana – Nos separamos luego de eso, pero yo estoy bien, así que no creo que el problema viniera de la casa
- No comí nada desde que Villa me avisó de esto – Se queja Isa – Estaba tan nervioso que no podía comer. Me tomé un jugo de mango que había en la nevera del estudio
ESTÁS LEYENDO
Primeras veces
Fanfiction¿Cuántas primeras veces le puedes dar a una persona antes de que su marca se haga imborrable? Ella está dispuesta a tensar la cuerda solo para compartir esas primeras veces con él. Él habría hecho cualquier cosa que ella le pidiera. Hasta que no lo...
