Una vez volvimos a casa vi la hora, y faltaban tan sólo veinte minutos para que Marjorie y Josh salieran de sus cursos sabatinos, y justo en ese momento Grace atendía una llamada.
-Moon, un favor, me llamaron del trabajo y debo ir al hospital, ¿Podrías ir por ellos?-
-Emmm... claro...- respondí tratando de acomedirme a ello, pues Grace me había acogido en su casa y de cierta forma estaba muy endeudada con ella.
-Muchas gracias, toma, aquí está la dirección, por lo general voy en camioneta por las prisas pero puedes ir perfectamente caminando, pero mira...- Grace me entregó un billete de $50, -... Si gustas tomar un autobús aquí puedes usar este dinero, no lo pierdas-
Preferí no tomar ese dinero guardándolo en mi bolsillo pequeño que estaba en mis jeans antes de salir por la puerta a paso veloz, el camino hacia aquel sitio donde cursaban los niños estaba pasando aquella pila de negocios por donde me estarían haciendo los estudios cada fin de semana, unas cuadras más adelante estaría un enorme sitio donde había canchas de futbol rápido, basquetbol, tenis, boxeo, etc.
Parecía que no tendría la necesidad de entrar a ver todo, ya que Josh y Marjorie esperaban afuera, la niña tomando la mano de su hermano con el cabello mojado, pero ya vestida con prendas secas, mientras su hermano vestía ropa de hockey, deporte que en mi vida nunca vi, y sonreí con curiosidad extendiendo la mano para llamar su atención, Josh tenía el casco puesto y cuando giró a verme pude notar que estaba llorando... ¿Note lágrimas? ¿Use la vista para notar sus sentimientos? Nop... comprobé que los caninos perciben sentimientos con su olfato, y pude "olfatear" dicha tristeza.
-¿Josh? ¿Estás bien?- pregunté agachándome frente suya, pero no respondió.
-Chris lo estuvo molestando- dijo un niño con una vestimenta parecida a la del infante, al parecer su amigo.
-Callate Dave- murmuró Josh molesto.
Yo odio los temas relacionados a las discusiones o violencia (en la vida real porque en las películas y series lo adoro), además de que soy alguien rencorosa y entrometida a veces, así que... metí las manos...
-¿Ya se fue ese tal Chris?- le pregunté al niño,
-Sigue adentro- respondió, a lo que Josh le golpeó el brazo con el codo girando a verlo.
Tomé la mano de Josh y cargué a Marjorie volviendo adentro hasta el sitio donde Josh tomaba su curso, encontrando al niño y al profesor conversando.
-Disculpe, ¿Usted es el profesor?- pregunté acercándome y bajando a la niña de mis brazos.
-Wow... un furry- dijo.
-Emmm... sí, vine por los niños por encargo de su madre, pero Josh parece tener problemas con un tal Chris- respondí viendo al niño a lado del profesor.
-Bueno señorita, el Hockey no es un deporte para niños sin carácter o fuerza para ello, lo que Chris hizo fue usar palabras fuertes para que aprendiera- se excusó el profesor defendiendo al niño.
-Bueno, yo soy de los que piensa que la violencia es un recurso que se usa como última herramienta, sea verbal o física, y que además se enseña en casa con la familia, con la gente afuera se practica-
-Entonces dígale a su mamá que le enseñe- respondió de inmediato.
No mentiré, no sé de dónde me salió voz y pelotas para responderle así a un mayor, quizás porque el sujeto estaba ligeramente más bajo que yo.
-Bueno, no vengo a hablarle a usted, si no al tutor del niño- dije girandome a Chris.
-Josh...- dijo el niño asombrado viendome, -Tú también tienes un perro mascota- dijo haciéndole conversación a Josh como si fueran amigos de toda la vida, pero no le presté atención a eso.
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Ms. Lullaby
FantasyA todos los furrys seguramente se les pasó por la cabeza la idea de algún día convertirse en sus fursonas pero... ¿se imaginan que la razón de su transformación sea un Virus? Esta historia sustituirá a la reciente enfermedad COVID 19 por el Fur-Z, u...
