Polarys se metió por esa ventilación mientras que ese conejo entraba junto a las dos Hienas, buscándonos claramente para matarnos.
-Tú te encargas de las hienas, a mi déjame al grandote- dijo Karla a lo que yo asentí, manteniendo a las dos hienas frente a mí, las cuales gruñían a cuatro patas, buscando una forma de vencerme, ambas saltaron al mismo tiempo hacia mi y con un movimiento similar al que use antes sujeté a ambas del cuello y las devolví al suelo.
-Fácil- dije girando a ver a Karla, que esquivaba los golpes del conejo y se trepaba a su espalda, el punto débil de todo hombre musculoso comprobado por Hulk y otros personajes, porque sus brazos ya ni siquiera llegan hasta ahí, luego de ello entonces yo me acerqué impulsandome con una mesa y dándole un golpe a la cara, otro inconsciente.
-Sólo me falta ser calva para ser Saitama- bromee mientras conseguíamos amarrar a las hienas y al conejo, metiendo a este último a un cuarto con las manos, los brazos y las piernas amarradas como si fuera un pescado.
-¿Tu fursona tenía superfuerza pero al mismo tiempo sustituye su sixpack por una lonjita?- preguntó Karla haciéndome sonrojar.
-Yo no se la puse, venía con la especie Fénix- dije cubriendome el abdomen.
-Polarys y el señor Baldwin entrenan juntos todas las mañanas, puedes ir a un gimnasio o pedirle al señor Baldwin que te entrene también-
-Lo tendré en cuenta...-
-Bueno... eso si nos es posible escapar- dijo después girando a ver a los Sergales de antes, que eran tres.
-¿Bueno, crees poder ayudar con uno o dos?- pregunté, a lo que Karla respondió con un gruñido.
Un Sergal saltó impulsándose de la pared hacia mí mientras otro corría de forma directa, así que tomando de las garras al que saltó lo impulsé y llevé a estrellarse contra el otro, mientras el tercero nos rodeaba para ir por Karla.
-Recuerda, nada de matarlos, sólo déjalos inconscientes- dije tomando a uno de los que estaba en el suelo de su cola y lo hice girar, mareándolo, mientras al otro lo pateaba para que no se levantara, pero me confié, sujetándome de la pata y haciéndome caer, aquel que hice girar salió volando fuera del juego al quedar inconsciente tras golpearse contra la pared, el Sergal, una vez me derribó se subió sobre mí abriendo sus fauces para comerme... era un Sergal vore, notándolo por sus ansias de meter mi cabeza a su boca en vez de golpearme y rasgar mi cuerpo, lo empujé con mis patas antes de sujetar su garganta con dos dedos para hacer que se atragantara ligeramente, luego lo hice tropezar con su propia cola y lo mandé a dormir con otro golpe.
Mientras tanto Karla rompió unas cuantas mesas al traer al otro sergal como trapo, finalmente dejándolos fuera de juego y amarrándolos con su propia cola.
-Listo... vamos con Polarys...- dije entre jadeos.
-¿Crees poder? estamos agotadas las dos...- dijo en respuesta dirigiéndose a un garrafón para beber agua.
Asentí y me acerqué a beber agua también, mirando a las hienas amarradas incluso del hocico.
-No es justo...- dijo Karla.
-¿Qué cosa?- pregunté.
-Te dejé los más fáciles- dijo señalandolos.
-Pero si también te ayudé con el conejote- repliqué.
-Bueno... tu ganas esta vez-
Una vez "descansadas" caminamos por el pasillo, mientras la velociraptor llamaba a Polarys para preguntarle dónde estaba, yo olfateaba el ambiente.
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Ms. Lullaby
FantasyA todos los furrys seguramente se les pasó por la cabeza la idea de algún día convertirse en sus fursonas pero... ¿se imaginan que la razón de su transformación sea un Virus? Esta historia sustituirá a la reciente enfermedad COVID 19 por el Fur-Z, u...
