La tarea que Juan David le había otorgado a María José era simple: esperar a Nela en la ubicación que le había enviado y alejarla del lugar donde se estaba llevando a cabo la sesión fotográfica, sin embargo, ella no estaba preparada para lo que le deparaba el destino.
-Hola- saluda sonriente Daniela a espaldas de la peli rosada asustándola y reaccionando con un brinquito- lo siento- menciona apenada Daniela- mi intención era sorprenderte, no asustarte.
-Descuida, es solo que no te estaba esperando a ti-menciona Poché tratando de regular sus palpitaciones, sin embargo, el estar cerca de Daniela lo hacía prácticamente imposible- ¿Nela?
-Enferma, Amalia me envió en su reemplazo-responde comenzando a buscar con la mirada el set montado, los modelos y a Crim, pero sin encontrar nada- ¿Dónde está el set?
-Oh si, Crim me mandó a esperar a Nela para llevarla, es que en esa parte del parque la señal es muy mala así que envío la ubicación desde este punto-menciona Poché un poco nerviosa- pero ya que no tendremos a Nela sino a Daniela pues entonces podemos caminar hacia allá.
-Está bien, entonces señala el camino- menciona Daniela a sabiendas que Poché mentía, sin embargo, en la mente de la castaña un plan comenzó a tejerse, si bien sabía que María José la tenía que alejar de la sesión para dejar a Crim hacer lo que él quisiera, usaría eso a su favor para por fin poder hablar frente a frente con la peli rosada, la idea del café virtual era muy buena, pero tenerla tan cerca, ver sus reacciones y alcanzar a tener su aroma cerca no lo cambiaba por nada.
- Sigamos ese camino de ahí- menciona Poché señalando un camino rodeado de árboles que le daban un techo natural y las protegía de los rayos intensos del sol en el verano neoyorquino.
Ambas chicas comenzaron su andar, cada una con mil ideas en su cabeza, cada una con palabras que se ahogaban en su garganta al pensar que no eran la forma de romper el hielo e iniciar una conversación, ambas se morían por hablar, sin embargo, ninguna sabia como iniciar, al parecer era más sencillo hablar a través de la pantalla del computador o con un café en la mano.
-Poché, perdón MJ-menciona Daniela con un poco de pena por aun no acostumbrarse a decirle por su nombre- ¿podemos hacer una parada técnica? -menciona señalando la cafetería- necesito mi combustible.
-Oh, claro, a mi también me haría bien uno, vamos- la chica de cabello rosado se encamina a la cafetería y junto a la castaña ordenan un par de cafés fríos para refrescarse.
-Este es mi café favorito de central park-menciona Daniela después de haber dado un sorbo a su bebida- cada que Mason y yo venimos a pasear lo obligo a venir por uno.
-Es bueno, pero mi favorito está en Brooklyn- responde María José.
- ¿Roasting Company? -menciona Daniela observando como Poché asiente- es buenísimo, solo que a mí me queda algo lejos.
-A mi igual, pero ahí compro mis granos de café, ya en el apartamento me lo preparo a mi gusto- responde guiando a Daniela por un sendero angosto desde donde puede observan una banca- ¿quieres sentarte un rato? Estoy segura de que Crim no nos va a decir nada.
-Él no, pero Amalia si-responde Daniela a sabiendas que esta es su oportunidad de hablar con Poché- tu y yo sabemos que Crim te mandó a distraer a Nela, Amalia me mandó a mí a cerciorarme de que Juan David haga las tomas que le pidió el cliente, yo no soy la enemiga aquí, ustedes dos saben que deben cumplir con esas tomas.
- ¿Eso es un si sentémonos a tomar nuestro café o un no pierdas mi tiempo y vayamos con Crim? –pregunta Poché con una sonrisa pícara en el rostro.
-Eso es un si nos quedamos vamos a hablar, no voy a tomar el regaño de Amalia sin algo que valga la pena.
- ¿y una conversación conmigo lo vale? –pregunta Poché viendo fijamente a los ojos avellanados de Daniela.
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Ella
FanfictionHistoria ubicada en tres momentos diferentes en la vida de nuestras protagonistas. Por un lado, tenemos a Daniela Calle, ella vive con sus padres en Los Ángeles, desde muy pequeña ha sentido una inclinación hacia el deporte y el arte destacando en c...
