Aunque Carlo no lo dijera, no había que ser un genio para darse cuenta de las secuelas que su infancia de mierda, adolescencia y la droga le habían dejado en su cuerpo y mente, Andres se había dado cuenta un dia que levantó la mano con algo de rapidez y en un parpadeo de su parte pudo observar como su amigo estaba tres pasos más atrás de lo que en principio estaba, aunque como siempre no le había explicado el porqué de esa acción, el cenizo era muy reservado y ellos lo único que podía hacer era formar teorías con los pocos datos que recopilan de su infancia.
Pero ya estaban hartos eran sus amigos y le querían ayudar no solo con las drogas, que comprendian el desgaste físico que estás le habían dejado en el cuerpo y le ayudaban a mejorar, sino también con sus problemas mentales que suponian que arrastraba desde quien sabe cuando.
Los problemas que ellos le atribuían a las drogas, aunque las hubiera dejado de tomar semanas atrás, era el insomnio, por lo que también las enormes ojeras también eran una secuela de tantos años en adicciones, le retribuya la poca resistencia que tenía el cenizo, por no decir que le costaba andar más de algunos metros sin cansarse y por último pero no menos importante se habían percatado que en muchos casos le costaba respirar, algunas noches cuando el cenizo por fin conseguía dormir empezaba a hacer ruidos raros mientras dormía y los miembros de la pareja le tenían que ayudar a despertar para que no se ahogara.
Pero en las secuelas físicas por culpa de la droga le podían ayudar, le acompañaban al gimnasio y hablaban con algunos médicos par intentar solucionar su problema respiratorio, pero ellos sabían que a parte de las secuelas que mostraba físicamente tenía más, en su cabeza las cosas no iban como tenían que ir, muy posiblemente por las adiciones o por su infancia, así que ellos debían descubrir que pasó en su infancia para ayudarlo, y buscar un psicólogo en caso de que lo necesitara, y justo en ese instante mientras comían era el momento perfecto par interrogará al Gambino e intentar ayudarlo.
Andres sirvió la comida en los tres platos y los colocó en la mesa para sentarse y observar a los dos hombre con los que compartía hogar, es el momento de hablar de cosas aunque suponía que las palabra que hiban a salir de la mente del cenizo no fueran las mejores, y estarían llenas de traumas y problemas, esperaba que entendiera que ellos estaban para él y para ayudarle con su secuelas.
—Carlo. —Le llamo poniéndolo en alerta ¿Había hecho algo mal para que el regañaran?
—Dime...—Respondió aunque no muy seguro mientras llevaba un poco de comida a su boca y la empezaba a masticar sin bajar su estado de alerta, quiza Andres se había enfadado con él por alguna cosa y le qurra regañar, aunque no entendía el que habia hecho mal.
—¿Cómo fue tu infancia? —Ante la pregunta el de ojos azules empezó a toser con fuerza, consiguiendo que el Cejas que estaba sentado a su lado le comenzara a dar golpes con fuerza en la espalda intentando ayudarle.
—Calma calma Carlo, que tú vas a morir al final.
Poniendo los ojos en blannco trago lo que tenía en su boca con ayuda de un poco de agua y observó al más mayor de los tres. —¿Por?
—Porque te queremos ayudar, y si te vamos a ayudar nos gustaría saber un poco de ti y tu infancia.—Le intento explicar el hombre mientras empezaba a comer con lentitud.
—....—Los miro a ambos con una ceja levantada, ¿Porque ellos le querían ayudar? Ya tenían suficiente con sus problemas como para encima sumarles los de un niño que nunca tuvo cariño y día tras día lo buscaba con miedo al rechazo.
Suspiro y comió un poco más, sin ganas de hablar ni expresarse, ellos le quieren ayudar pero ellos no le podían ayudar aunque les dijera cada insulto y cada golpe que alguna vez sus padres habían dirigido cuando era solo un niño, lo que necesitaban era un psicólogo, y aunque él lo sabía, no lo quería decir en voz alta ¿Y si le tomaban como un loco? Aunque bueno en muchos casos ya eran locos, un loco ex drogadicto que había visto un alienígena destruir la ciudad, así que suponía que pedirles que lo llevaran a un psicólogo no era una locura.
—Quiero ir a un psicólogo, si él me ayuda yo os cuento, mientras no. —Trago y se metió un poco más de comida en la boca.
—Bien vale, te llevaremos al psicólogo. —Perez le sonrió, si él chico le pedía un psicólogo, él mismo sabía que estaba mal y que tenía problemas, muchos problemas que solo un profesional de la salud podría solucionar.
—Entonces tu vida es muy jodida.—Hablo el Cejas por primera vez sacando a su novio de sus pensamientos, su novio definitivamente era un idiota, el italiano habia aceptado y le habia pedido ir a un posicologo, y su pareja no tenia una mejor idea de decirle que su vida habia sido jodida.
—La verdad es que si... infancia complicada supongo nací en una mafia, y desde siempre me dijeron que yo solo era un reemplazo d e Toni, mi hermano mayor... Y mirad ahora, el a saber dónde está y yo Carlo Gmabino el reemplazo vivo y con un negocio de éxito. —Hablo con ilusión en su palabras y sonrió, aunque siguiera a con muchos problemas en su cabeza, sabía que si iniciaba a ir a un profesional de la salud mental pronto se recuperia, las cosas no debían ser tan difíciles como decían, además él quería mejor y estár bien, dejar de preocupar a sus seres queridos y a sus amantes, las cuales en mucha ocasiones la habían tenido que consolar cuando una crisi le azotaba en sus hogares.
Él tenía que mejorar para que su negocio prosperará, para convertirse en la mayor mafia de todo Londres, la única que vendía anabolizantes que se usaban en sus mismo gimnasio, era el mejor momento de su carrera como mafioso y él tenía que mejorar psicológicamente para ser un buen líder y llevar a su gente al éxito, no podia estar deprimido en ese momento.
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1058 palabras
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Carlo Gambino Month
FanfictionUn mes enteró sobre Carlo Gambino Si tu eres el autor o autora de el fanart de la portada dímelo y te daré los créditos correspondientes Espero que la disfrutéis Mucho drama
