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Después de todo lo que había ocurrido, Fallon tenía claro que de una forma o de otra iba a tener una venganza hacia Sebastian, aunque a todo aquello se unía aquel recuerdo que había desbloqueado. Su padre estaba con vida. Aunque era cierto que saber aquello despertaba sus temores, de alguna forma la gustaba. El problema radicaba en que tal vez aquella información podía llegar a oídos de alguien que no debía de conocerla, y ahí las cosas podrían complicarse.
—¿Qué tal el entrenamiento?— Preguntó Fallon al ver aparecer a Bloom.
—Diría que bien, si es que Rosalind se hubiera presentado.— Murmuró con frustración mientras se sentaba a su lado.
—No podemos perder todo el tiempo esperando cuando podíamos estar buscando a Sebastian, están teniendo más ataques por todo el Otro Mundo.— Alegó la fénix con frustración sin entender nada de lo que estaba pasando, ¿por qué Sebastian quería más poder del que tenía? ¿Por qué no se detenía? ¿O por qué no les atacaba directamente como todos estaban esperando? La espera era algo que ella odiaba, y la estaba matando saber que tarde o temprano él actuaría.
—Tal vez sea mejor un descanso, no hace ni una semana del ataque de Sebastian, y te recuerdo que estuviste muerta.— Puntualizó la hada de fuego mostrando su preocupación por su amiga, una preocupación que todos compartían, ya que Fallon había optado por no hablar de lo que la llevo a aquel estado. Todos sabían que ella lo recordaba, pero era como si la morena quisiera evitarles aquella información, y eso ocasionaba que todos se hicieran preguntas con respecto a ello. ¿Qué era lo que Fallon les estaba ocultando?
—Eso no lo sabemos todavía.— Puntualizó queriendo quitar aquella posibilidad de la cabeza de todos, pero Fallon sabía que estuvo muerta, una parte de ella misma lo sabía y negarlo no mejoraría la situación.
—¿El hecho de que no tuvieras pulso no te indica la posibilidad de que estuvieras muerta?— Inquirió su mejor amiga, mostrando la verdadera gravedad de la situación, algo que la Ignis no estaba percibiendo o que no quería percibir. —Además, al igual que los relatos antiguos tu temperatura creció.— La recordó mostrando que todo cuadraba con respecto a lo que se conocía acerca de su especie.
—Es cierto, derretiste varios termómetros.— Intervino en ese momento Aisha la cual venía junto a Stella.
—Al menos fue eso y no la cama o la escuela.— Puntualizó la hada de luz con una sonrisa.
—Estoy escuchando cosas negativas, necesitamos cosas positivas.— Insistió Fallon esperando de alguna forma cambiar el tema de conversación, pero eso parecía ser algo completamente imposible.