Él día anterior no pudo hacer del conocimiento de sus amigos lo que había pasado con Jake, ya que sus padres habían llegado más temprano y paso tiempo con ellos, además de que no iba a estar hablando sobre él confuso sentimiento que tenía hacía cierto chico de más de 1.90, y con el riesgo de que sus padres escucharán y pudieran tener su sesión de interrogación.
Aunque la relación con sus padres no era mal, sino todo lo contrario y podían contarse prácticamente todo sin ningún problema. Aún no estaba seguro sobre sí contarles sobre Jake, es decir tenía 17 años y aunque solo fueran dos años de diferencia, en la adolescencia eso eran muchas cosas diferentes vividas por parte de cada uno.
Pero se sentía tan atraído a estar con Jake y cada pequeña acción hacía él lo hacía sentirse nervioso, sonrojarse y eso lo llevaba a ocultar la gran sonrisa que siempre quería aparecer. Cuando él acariciaba su cabello, cuando le decía algún cumplido, cuando tomaba su mano para cruzar la calle. Recordaba él calor de sus brazos.
Todo era tan especial.
...
Al día siguiente, ni bien llegó le contó a sus amigos lo que había pasado entre él chico alto y él. Sus amigos, ya saben, no pudieron resistir gritar y casi hacerlo saber a media secundaria. Sin embargo, se guardo las palabras exactas que le dijo Jake al referirse sobre darle más besos. Eso quería recordarlo solo él.
Mediante fueron pasando sus clases y más se acercaba la hora de salida, no podía evitar pensar en lo que había dicho Jake. ¿Debía hacerlo? ¿Debería darle otro beso? O ¿Solo dejarlo así?. Pero Jake había sonado tan firme y seguro de lo que decía y ¿Si se tomaba a mal que no le diera un beso?.
¿Por qué de repente las horas se iban tan rápido? Todavía no terminaba de pensar y responderse las miles de preguntas que estaban rodando por su cabeza. Esperen...
¿Por qué el timbre de salida había sonado ya? ¡No! Todavía no terminaba su debate mental sobre si debía hacerlo o no.
Con nerviosismo se levantó de su asiento y miro a sus amigos que lo esperaban a la salida del aula. Guardo sus cosas casi con lentitud y fue apresurado por Savannah y después sacado del salón casi arrastrando. Él no quería salir todavía. Estar con Jake no lo iba a ayudar a pensar, solo iba a ponerlo más nervioso.
Suspiró y salieron finalmente del edificio, cómo siempre Jake iba llegando y saludó con un movimiento de su cabeza y se detuvo al lado del chico castaño que lo saludó de forma tímida y recibió una caricia en su cabello, que fue la causante de unos chillidos que trataron de ser ocultados, por parte de los dos amigos que eran expectantes de lo que se había convertido en su nueva pareja favorita.
- Nos vemos mañana, chicos. Les hablo más tarde. -
- Sí, estaremos esperando cualquier cosa que pase. Ya sabes no puedes dejarnos sin el reporte del día. - bromeó Michael quien río junto con Savannah, y solo ganaron una mirada fulminante por parte de Jael que entre dientes les dijo que se callaran.
- Okey, ya. Esta bien, hasta mañana. -
Se despidieron, y cada quien fue por su lado. Jake con Jael y los otros dos menores fueron juntos por su camino.
En él caminó a casa del menor, fue un poco confuso para él. Tal vez era él único que se sentía de esa manera o ¿Estaba equivocado?. Mientras Jael trataba de deshacerse de sus pensamientos, Jake solo volteaba a ver él pequeño chico junto a él y sonreía de vez en cuando, parecía tan sumido en sus sus pensamientos. Lo hacía ver tan... Lindo.
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Prometí Cuidarte
Teen FictionJael, acaba de terminar con su novio, que era un total idiota y cree que no va a poder superarlo. ¿Llegará otro amor para nuestro protagonista? O ¿Seguirá amando a su antigua pareja?
