Se sentía raro, pero no raro en forma mala, sino que era una sensación que extrañamente le gustaba y por eso era raro. Se refería al beso, ese beso, la manera en que se estaban besando, sus cuerpos estaban tan cerca y como las manos de su novio apretaban su cuerpo... Todo era tan extraño, pero no sentía poder rechazar ese tipo de toque. Había quemado en su piel y podía sentir como si aún estuviera en la posición.
Necesitaba ayuda... Urgente y sabía exactamente a quien pedírsela.
...
Tocaron la puerta de su casa y fue a abrir viendo a sus dos mejores amigos quienes se lanzaron a abrazarlo y después pasaron como si fuera su casa.
— Me alegra que hayas llamado cariño. — decía la chica de piel bronceada mientras sostenía una bolsa en su mano. — Bien, empezemos. —
Los tres jóvenes fueron a la habitación del castaño y fue entonces cuando Savannah abrió la bolsa que traía consigo en la manos.
— Okey, aquí está este, también este, este te ayudará mucho, pero este lo explica mejor... — hablaba mientras sacaba libros de esa bolsa, muchos de ellos eran mangas pero otros solo eran libros pero todos tenían algo en común. Eran historias BL.
— Cuéntanos cariño¿Qué quieres saber? — preguntó mientras se sentaban en la cama.
— Es que... Tsk es complicado... Me refiero a que... Nos dimos un beso, pero un beso, no beso, osea no un beso normal, más bien un beso más... Algo... Y paso otra vez, pero es raro, no de que no me haya gustado... Pero es raro... —
— Ya... Y su beso ¿Se pareció a algo como esto? — preguntó esta vez Michael quien señalaba una de las páginas de un manga donde claramente se podía ver a dos chicos en un beso demasiado explicito para lo que había visto.
— Sí... Un poco — suspiró.
— Y paso algo más ¿Cómo esto? — ahora era Savannah quien señalaba una página donde los protagonistas empezaron a despojarse de sus prendas.
— No, claro que no ... Solo fue el beso — negó al instante.
— ¿Pero te hubiera gustado? — le dijo su amigo poniendo el manga en manos del castaño para que pudiera ojear esas páginas.
Paso una tras otra, una más explícita que la anterior, donde se veía claramente los toques, besos y demás que se daban, exactamente sabía a dónde iba a terminar la cosa. Aunque fuera censurado podía entender perfectamente lo que estaba pasando, pero se negaba a aceptarlo. Él no podía querer eso, solo tenía 15 años, no podía sentir deseo sexual, no siquiera había pasado por su mente masturbarse una solo vez. Pero... Los toques de Jake ardían en su piel y quería más.
— No... Pero, no podemos hacer eso, somos muy jóvenes. — reprochó Jael.
— Ay cariño, por favor, gente de nuestra edad ha estado en fiesta, bebiendo y teniendo relaciones... Eso sí, aclaró no quiero decir que tengas que hacerlo. — explicó la pelinegra.
— Solo queremos decir que esta bien que empiece a despertar tu sexualidad, no es algo por lo que avergonzarse, somos adolescentes en plena etapa. Es totalmente normal. — añadió Michael. — Pero aún así, tienes en razón en qué somos muy jóvenes, digo Jake no tanto es casi mayor de edad, pero nosotros tenemos 15. —
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Prometí Cuidarte
JugendliteraturJael, acaba de terminar con su novio, que era un total idiota y cree que no va a poder superarlo. ¿Llegará otro amor para nuestro protagonista? O ¿Seguirá amando a su antigua pareja?
