Capitulo.38

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Él pelinegro tomo entré sus manos el rostro de su pequeño novio quién no se atrevía a mirarlo y solamente hipeaba de vez en cuando.

- ¿Por qué me estás preguntando esto? ¿Esa te dijo eso? - preguntó en un tono más grave por la molestia de que pudo haber sido así.

- Solo ... Quiero que me digas. - le suplico.

- Jamás. Nunca me causaste ni me causarías ningún problema, porque eres la persona más pura y hermosa que conozco, si ella te hizo creer que solamente me causas problemas eso no es así. Prometí cuidarte y haría lo que sea para lograrlo, no eres un problema ni una carga. Eres todo lo que quiero proteger y cuidar de lo que sea que pueda dañarte. -

Jake acariciaba las mejillas húmedas de su novio y le dejo un beso en la punta de su nariz, uno en su frente y otros dos en sus mejillas. Jael levantó su mirada al fin y le sonrió limpiando su nariz con la manga de su sudadera. Lo rodeo en un abrazo y le dejo en un beso en su mejilla, después de alejó solamente para Jake le diera un beso en los labios.

- Pobrecito mí niño, tienes su mejilla rojita ¿Aún duele? - preguntó endulzando su voz.

Jael asintió a la pregunta y se acomodó en su pecho para frotar su mejilla en este, el contrario acarició la parte que había sido golpeada mientras hacía el auténtico movimiento de arrullo para su novio.

- Descansa esos ojitos, vamos pequeño. -

Lo siguió meciendo hasta que él menor cerro sus ojos por completo y terminó por quedarse dormido en los brazos de su novio quién acomodó su cabello para que no les estorbara en la frente y soplaba aire en su rostro para tratar de apaciguar lo acalorado que estaba por haber llorado.

...

Cuando Jael comenzó a despertar, se encontró con Jake quién miraba hacía la ventana aún teniéndolo en brazos. Se removió un poco y bostezo solamente para acomodarse mejor y hacerse chiquito en su pecho.

- ¿Te sientes mejor mí niño? -

- Si Jakey. - le sonrió aún con sus ojos adormilados y un poco hinchados aún.

Jael terminó por sentarse y frotarse los ojos para después mirar a Jake quién lo esperaba para besarlo y después acomodarle el cabello que nuevamente se había desordenado, le limpio uno que otro rastro de sudor en su rostro y también en su cuello.

- ¿Qué hora es? ¿Tienes que irte ya? - se quejó él menor mirando a su novio.

- Aún no mí niño, puedo quedarme un rato más. -

Jael asintió y se deshizo nuevamente en él cuerpo del pelinegro quien tocó su frente.

- Déjame traer un paño húmedo pequeño. - le dijo en su oído y beso su frente para separarse e ir hacia el baño.

Regresó con el paño húmedo e hizo a su novio acomodarse otra vez en él, para pasar el trapo por su frente con cuidado y los bordes de su rostro hasta su cuello mientras soplaba para ayudarle mejor.

- Mí niño bonito, no te preocupes, estaré contigo y voy a protegerte de cualquier persona. - susurró a un adormilado niño otra vez y él solamente sonrió.

Cuando Jake tuvo que irse ya, se vio en la necesidad de despertar a su novio y acostarlo con cuidado en su cama para dejar un beso en sus labios.

- Gracias Jakey... - le agradeció Jael y le indico que se acercara para darle un pequeño beso en los labios.

- Te veré mañana mí niño. - acarició su mejilla y le dejo un último beso en su frente antes de salir de la habitación y luego ir hacia la puerta.

 Prometí Cuidarte Donde viven las historias. Descúbrelo ahora