Ambos jóvenes se encontraban en la mesa del comedor sentados uno al lado del otro, con los padres del pelinegro sentados frente a ellos.
- Cariño... ¿Por qué no nos habías contado que tenías novio? - la señora fue la primera en romper el silencio que se había formado en la atmósfera.
Por otro lado, Jake tenía una cara no tan amigable mientras que Jael su rostro demostraba nerviosismo y que estaba avergonzado. ¿Por qué tenían que haberse estado besando en el momento en que ellos llegaron?.
- Hijo, deja esa cara ... Solo queremos saber desde cuándo tienes novio. No te estamos interrogando - esta vez fue su padre.
- Uff... Cómo digo, alrededor de tres meses diría yo... Sí algo así. -
Eso parece haber sorprendido un poco a ambos señores. Ellos no tenían una relación generalmente estrecha entre familia, es decir desde que Jake se acordaba sus padres estaban trabajando casi todo el día y no podía verlos muy a menudo, eso causo que se alejaran considerablemente como familia, aunque cuando creció sus padres intentaron entablar una relación con su hijo, su trabajo siempre estaba ahí, así que eso lo seguía impidiendo del todo.
- Bueno, hola dulzura ¿Cuál es tu nombre? - esta vez la pregunta iba hacía él castaño.
- Y-yo me llamo Jael, mucho gusto. - saludo con una pequeña sonrisa que fue recibida por ambos.
- ¿Y cuánto años tienes Jael? - cuestionó él padre del pelinegro.
- Tengo 15, estoy en mí último año de secundaria -
- Mira que chico tan lindo y amable, lo contrario a... Jake deja esa cara, por el amor dios, vinimos a ver si podíamos pasar tiempo con nuestro hijo. -
Él pelinegro solo mantuvo su semblante serio mirando a sus padres para después negar con un movimiento de cabeza. No era que los odiara, ni ellos a su hijo, solamente se demostraban cariño de una forma peculiar. En tan poco tiempo Jael se había dado cuenta de la poco unión familiar que conservaban, todo lo opuesto a su relación con sus padres.
- ¿Qué les parece si tomamos un poco de té? Dime cariño ¿Cómo te gusta él té? - preguntó al menor levantadose de su silla la señora y ocasionando que su esposo repitiera lo mismo.
- Como lo preparé está bien señora, no se preocupe. Muchas gracias. - agradeció con una de sus muy lindas sonrisas.
Una vez que ambos mayores abandonaron el comedor, él castaño volteó a ver su novio con cierta mueca en su rostro. Jake volteó a verlo y cambio su semblante automáticamente para voltear su cuerpo y tomar su mano.
- ¿Por qué estás molesto conmigo mí niño? -
- Porque tratas así a tus padres... Fuiste muy grosero. - hablo regañando al pelinegro.
- Es que... No tenemos una relación así, solo los veo de vez en cuando. -
- Precisamente por eso, deberías ser más amable si solo los ves de ves en cuando. - replicó él más bajo volteando su rostro haciendo que su novio tomara sus mejillas para hacer que lo viera - Debes portarte bien -
Jake no podía negarse, su niño era quien se lo estaba pidiendo, así que con su mejor esfuerzo le dijo que lo haría y él contrario le dejo un beso en los labios. Una vez que sus padres regresaron con él té, con su mejor cara les tuvo que agradecer y fingir que podía no poner su cara de pocos amigos.
Hablaron un par de cosas y por hablar, me refiero a que Jael estaba conversando con los padres de su novio porque este no se le veían ni de cerca las ganas de platicar. En medio de la conversación de entero de como Jake ganaba dinero ayudado a su padre y que cuando terminara la preparatoria iría a la universidad para empezar a formarse con el próximo que tomaría las riendas de la compañía de su padre.
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Prometí Cuidarte
Teen FictionJael, acaba de terminar con su novio, que era un total idiota y cree que no va a poder superarlo. ¿Llegará otro amor para nuestro protagonista? O ¿Seguirá amando a su antigua pareja?
