El partido dio comienzo, los equipos se posicionaron en sus lugares y luego sonó la indicación de que empezaba.
Ambos equipos se notaban que eran muy buenos y tenían buen entrenamiento. Pero a Jael le preocupaba, se notaban muy bruscos y con los golpes y empujes que recibía Jake le ponía nervioso que pudiera lastimarse.
Se empezaba a comer las uñas, mientras oía los gritos de la multitud apoyando al equipo y jugadores. Hasta que él primer tiempo terminó, los jugadores se dispersaron y regresaron a sus áreas de descanso. Vio a Jake sentarse y quitarse el casco de protección, luego a Karina que le dio una bolsa de hielo para ponerla en su barbilla aparentemente se había lastimado. Eso le ponía de nervios, aún más porque no podía ir a ver cómo estaba, solo lo veía de lejos.
Ni siquiera contó el tiempo que había pasado cuando el descanso se terminó y Jake se había levantado para ponerse su casco nuevamente y caminar hacía él campo con sus compañeros. Un partido era un opuesto muy extremo de una práctica. Esto era toda más peligroso consideraba él.
El marcador estaba a favor del equipo de su novio, pero parecía que eso solo volvía más violento al equipo contrario quienes parecían querer lastimar a los jugadores para que dieran un mal rendimiento, especialmente con él capitán del equipo porque si él capitán iba a la banca eso significaba un descenso bastante visible en el equipo, así que tal ves eso era lo querían.
El último descanso empezó y Jake caminó hacia la banca para sentarse, se veía notablemente cansado. Karina se acercaba para darle agua y bolsas de hielo, mientras que la veía pasar una toalla por unas zonas de su rostro y luego vendar un parte de unos de sus brazos. Al parecer el entrenador se acercó a hablar con él. Desde lejos vio que él pelinegro negó mientras él señor de edad considerable le hablaba.
Se levantó con un rostro de dolor y le dijo algo a los demás compañeros para después colocarse de nueva cuenta el casco. Se había terminado, llegaba con eso el último tiempo del partido. La preparatoria Saebit iba a favor por varios puntos, pero las cosas podían cambiar mucho.
Realmente eso parecía solo una pelea sobre a quien le podías dar más golpes, pensó Jael. Veía a Jake y luego el reloj, y así constantemente, hasta que quedaba él último para anotar un tiro y él pelinegro era el encargado de hacerlo. Se podía sentir la tensión, pero sobretodo le preocupaba que Jake pudiera salir lastimado de gravedad. Tres ... Dos... Uno... Se terminó el tiempo.
Él árbitro dio por terminado el partido y la preparatoria Saebit salía victoriosa una vez más. Todos celebraron, el equipo felicitó a su capitán y lo ayudaron a llegar a la banca de descanso donde le propinaron más hielo y agua para ayudarle a recuperar fuerzas.
La gente comenzó a bajar de las gradas con la absoluta intención de acercarse al equipo para felicitarlos y especialmente a Jake quién solo busco a alguien entre la multitud. Ignoró los llamados de los demás y se abrió paso para ir a por su novio quién lo esperaba del otro lado del gentío. Él pelinegro le sonrió y Jael también quien se acercó primero a abrazarlo.
- Felicidades Jakey... Te lo dije, eres él mejor. - le dijo para que solo el pudiera escucharlo.
Y no se espero que que Jake además de abrazarlo también lo cargará por la cintura y sus piernas al aire. Se sintió un poco asfixiado pero feliz por su novio y por él equipo. Cuando lo soltó, él más alto tomo sus mejillas para besarlo a la vista de todos.
Jael se avergonzó y cuando se separon se hizo chiquito a un lado de su novio a quien se le habían acercado para tomarse fotos y así. Él castaño se hizo visiblemente a un lado para darle su tiempo de victoria a su novio. Hasta que apareció, Tiffany. Abriéndose paso entre todos para llegar directamente a Jake con una sonrisa y felicitarlo.
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Prometí Cuidarte
Novela JuvenilJael, acaba de terminar con su novio, que era un total idiota y cree que no va a poder superarlo. ¿Llegará otro amor para nuestro protagonista? O ¿Seguirá amando a su antigua pareja?
