Jake se quedó junto al castaño en el sofá mientras sus suegros preparaban la cena. Estaban abrazados, él pelinegro acariciaba el cabello de su novio mientras esté dejaba su cabeza en su pecho.
- Jakey... ¿Crees que sea una posibilidad no decir nada ante la escuela?. - preguntó en tono bajo.
- No mi niño, esa no es una posibilidad, tienen que pagar por lo que hicieron. No basta solamente con haberlos golpeado, necesitan una sanción de verdad. - dijo siendo firme pero al mismo tiempo explicando de forma suave ante su niño.
Jael asintió y entonces se acercó para dejar un beso en los labios contrarios.
Entro el señor Jackson a la sala para avisar que la cena estaba lista y que todos debían ir al comedor. Y así lo hicieron, se sentaron a la mesa, él pelinegro agradeció antes de comenzar a comer después de que los demás iniciarán.
Charlaron un poco mientras cenaban, más que nada para hacer sentir mejor a Jael después de todo lo que había pasado está tarde. Entonces cuando terminaron él señor Jackson se levantó para llevarse los platos a la cocina y posterior regresar al comedor.
- Encerio Jake, debemos agradecerte por todo lo que has echo y cuidado de nuestro hijo. Sabes que está es tu casa y siempre serás bienvenido aquí. -
Ambos mayores le ofrecieron una cálida sonrisa y él pelinegro pensó sentirse en familia, a pesar de que nunca lo había echo desde que podia recodar.
- Realmente no deben agradecerme, yo les tengo que agradecer por darme la oportunidad de estar con Jael, de verdad lo aprecio demasiado. -
...
Después de levantarse de la mesa, Mónica y Jackson le ofrecieron quedarse a dormir, por la hora y que estaba lastimado, y era más seguro que caminar hasta su casa por la noche. Jake de primer cuenta de negó, sentía que estaba irrumpiendo demasiado en la casa, pero cuando volteó a ver al castaño su mirada le decía que dijera que sí. Entonces acepto, porque era lo que su niño quería y lo iba a hacer.
Estando en la habitación con él castaño, este le dijo que podía ir a darse un baño para que pudiera dormir más cómodo y sí acepto. Necesitaba darse una ducha para relajarse y después de la pelea saber si no estaba lastimado de algún otro lado. Pero el problema era la ropa, los padres de Jael habían asegurado que esté ropa grande que podía servirle pero viéndola ahora no estaba seguro de que le quedara.
- Entonces, ¿Qué hacemos? - preguntó Jael detrás de él.
- Supongo que podría ponerme lo mismo, estará bien, no es problema. - sonrió.
- No, pero está muy sucia, no puedes ponerte eso otra vez. Creo que podemos... Dejar la camisa fuera... Sí - su tono de voz bajo en lo último - Yo te buscaré algo que puedas usar abajo ¿Sí? -
Él pelinegro se sorprendió por lo que su novio había dicho, quería negarse, pero no era lo que su niño quería y además no pasaba nada si solo no traía camisa, era solamente eso.
- Esta bien pequeño. -
Jael se dio a la tarea de hurgar entre sus ropas hasta dar con lo que podía parecer los pantalones más grandes que tiene. Pantalones deportivos, que por el tipo de prenda era más holgados y eso podía ayudar. Él más alto dudaba si eso le quedaría, pero no había otra opción en este momento, además de que él castaño le había dicho que cuando tuvo esos pantalones realmente se había equivocado de talla y eran demasiado grandes para él así que nunca los uso.
Al final, Jake terminó bañándose y a pesar de que los deportivos no eran lo más cómodo del mundo por no estar cercanos al tamaño de ropa que usaba, le servían por esta noche. Entonces cuando Jael también se ducho y salió con su pijama que era una sudadera afelpada y unos shorts del mismo color haciendo un conjunto. Realmente se veía muy tierno.
- Ya está, podemos acostarnos. - decía él menor llendo hacía la cama donde ya estaba Jake sentado.
- Que hermoso te ves mi niño. - soltó de repente.
Jael se sonrojó y se subió a la cama sin contestar al halago que le habia dicho él pelinegro.
- Encerio te ves muy lindo. - sigo diciendo Jake.
- Gracias Jakey... Pero ya vamos a dormir, tengo sueño - terminó por desviar el tema a lo que él pelinegro soltó una pequeña carcajada.
- Esta bien mí niño, ven - abrió sus brazos para que su novio se acomodará entre ellos y abrazarlo. - Es la primera vez que vamos a dormir juntos bebé. -
- Lo sé... Espero que no sea la última. -
Él mayor sonrió y dejo un beso en sus labios para acomodarse en la cama y abrazar al menor que se dejó en él pecho bien trabajado de su novio. Incluso, era más cómodo y concentraba más su aroma, pensó. Frotó su mejilla mientras cerraba sus ojos.
- Descansa mi niño bonito... Sueña hermoso como lo eres tú. - susurró él pelinegro.
...
Por la mañana, Jake tuvo que irse antes de la casa de Jael para ir a la suya. Por suerte no tenía clases tan temprano ese día, así que le dio tiempo de llegar para ducharse y cambiarse. Se supone que por la tarde los padres de Jael irían a la escuela a hablar con el director así que él también tenía que estar presente para eso.
También, él pelinegro le explico a Karina que es lo que había pasado y que esperaba que les dieran más que un castigo a esos idiotas. De igual manera Jael también le había contado a sus amigos lo que había pasado después de que llegara con su rostro así.
...
Cuando llegó la hora, los padres de Jael se presentaron a la oficina del director junto con él castaño y Jake, estos dos últimos tuvieron que explicar que es lo que había sucedido y los signos en las caras de manos hablaban por si solos. Así que él director pidió severas disculpas y aseguro que esos chicos tendrían su castigo merecido.
Entonces no fue una sorpresa para todos que a pesar de estar a pocos meses, Kevin y sus amigos fueran expulsados de las instalaciones, y no paso por desapercibido que él rumor de que Jake se metió en una pelea con ellos cuando intentaron hacerle algo a su novio. Realmente no se esperaban haber visto a Kevin con moretones y un yeso en su brazo izquierdo, mientras que los demás también tenían muchos indicios de haber sido severamente golpeados. Eso les advirtió a todos una vez más que no era ninguna opción hacerle algo al novio de Jake si es que no quería terminar con un hueso roto.
Terminado eso, y además de que Kevin y sus amigos fueron expulsados, también se les obligó a hacer servicio por la tarde en las instalaciones y además ayudar a organizar todo el auditorio cuando fuera la graduación para los de último semestre. Eso de verdad sí que era un castigo y bien merecido.
Pero por fin Jael podía tener paz caminando por los pasillos sin tener miedo a que alguien pudiera hacerle daño. No se preocupaba de que Karina se fuera si es que lo necesitaba, ahora todo estaba tranquilo. Y también pasa Jake que podía confiar en que su niño fuera por ahí sin que lo lastimaran.
Y en mejor tiempo no pudo haber sido, porque se acercaban las pruebas para ingresar a la preparatoria. El año estaba a meses de terminarse y ya debía saber a qué preparatoria quería probarse y había elegido efectivamente Saebit H. Sabía que era la mejor opción y no solo porque su novio estuviera ahí.
Lo que significaba que ya debía ponerse a estudiar para el examen, si bien la preparatoria era excelente también era muy selectiva, entonces debía esforzarse para lograrlo. Sus notas eran buenas y su promedio era igual, pero aún así no debía confiarse, tenía que poner empeño y esfuerzo.
Y bueno como no, si podía tener un poco de ayuda de parte de su novio que también estaba dispuesto a ayudarle si es que necesitaba algo.
Que suerte tienen algunos.
ESTÁS LEYENDO
Prometí Cuidarte
Fiksi RemajaJael, acaba de terminar con su novio, que era un total idiota y cree que no va a poder superarlo. ¿Llegará otro amor para nuestro protagonista? O ¿Seguirá amando a su antigua pareja?
