Él castaño se encontraba sentado junto a Karina en una de las bancas lejos de las gradas mientras la práctica de fútbol se llevaba a cabo. Extrañamente en poco tiempo había logrado sentirse cómodo con la chica, era muy simpática y también se encargaba de alejar a cualquier persona de su lado cuando Jake no estaba con ellos. Era como la persona en que él pelinegro confiaba para dejarle al cuidado de su novio.
- Sí, te digo, no confíes en cualquier cosa que puedan decirte por algún pasillo o por ahí. Las personas son malas y arrogantes - decía la pelirroja y después soltó un suspiro al escuchar que el medio tiempo había iniciado.
Jael miró al pelinegro acercarse a ellos y detenerse frente a él. Él menor no lo dudo antes de levantarse para abrazarlo, a pesar de sentir el sudor en su cuerpo, eso no iba a impedirle aprovechar a su novio. Él pelinegro recibió él abrazo rodeando a su novio dejando un beso en su cabeza. Así que, como ya había mencionado antes, ahora Jael había logrado sacar esa parte de él que no se atrevía por la timidez que él cargaba, y lo aprovechaba para estar cerca del mayor cada ves que podía.
- ¿Vas a querer algo antes de llevarte casa, mí niño?. - preguntó él pelinegro mientras era abrazado por él cuerpo contrario.
- Sí... Quiero, algo dulce... Vamos por un helado ¿Sí? - dijo Jael volteando hacía arriba para encontrarse con él rostro del más alto y sonreírle.
- Esta bien, iremos por un helado. - acarició su cabello y levantó su rostro hacía él para dejar un beso en sus labios antes de irse nuevamente al campo.
Y ¿Por qué no sacar diferentes facetas de Jake? A parte de las que ya conocía, había dado a relucir su faceta más sobre protectora, y la que no iba a dudar en dar o hacer cualquier cosa que su novio quería. No iba poder negarse a nada.
Cuando la práctica termino Jake se llevó a su novio consigo hacía los vestidores para cambiarse, dejándolo que esperaba ahí afuera. Cuando todos salieron Jake también lo hizo, pero aprovecho que no había nadie para abrazar y mimar a su novio. Dejo varios besos en su rostro y unos más en sus labios que obviamente Jael no iba a detenerse a recibir. Él castaño se oculto en él pecho del pelinegro y movió su nariz para llenarse de su aroma.
- Esta bien, debemos irnos no quiero llevarte tan tarde a casa, mí niño. -
Antes de irse se dieron un par de besos más, y finalmente abandonaron los vestidores para salir de la institucion tomados de la mano.
Tomaron rumbo hacia el parque para ir directo a la heladería favorita del menor, donde esté pidió el helado que siempre le gustaba y obviamente fue pagado por él pelinegro. Él castaño le agradeció dándole un pequeño beso y eso era más que suficiente para Jake. Regresaron por otro camino para acortar tiempo y finalmente llegaron a la casa de Jael.
- Tengo que irme, mí niño. Cuídate y te veo mañana ¿Okey? - tomó de la cintura a su novio y levantó su rostro para darle un beso más duradero pero aún siendo un tacto dulce. Eso todavía tenía que trabajarse, pero era cuestión de tiempo y confianza.
- Sí, gracias. Adiós - lo despidió con una sonrisa. Otra cosa que no había cambiado era que Jael todavía no sabía ponerle un apodo al pelinegro, no sabía cuál era el mejor o más apropiado, no quería llamarlo de alguna forma que molestará o incomodara al contrario, así que todavía no tenía el apodo para él.
...
Al día siguiente, espero a Jake para irse con él a lo que se había vuelto una costumbre, sus prácticas y entrenamientos de fútbol, tampoco era que prefiriera irse solamente a casa, podía pasar más tiempo con Jake y recibir más de su atención cada que podían.
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Prometí Cuidarte
Fiksi RemajaJael, acaba de terminar con su novio, que era un total idiota y cree que no va a poder superarlo. ¿Llegará otro amor para nuestro protagonista? O ¿Seguirá amando a su antigua pareja?
