Capitulo. 18

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En medio de sus pensamientos sobre eso, no se percató de que la mano contraria se había acercado a su mejilla, hasta que sintió el toque por completo. Levantó su vista hacia Jake encontrándose con su mirada que lo hacía ponerse los pelos de punta, y mucho más de lo que esperaba con lo que hizo a continuación.

Con su dedo pulgar limpió la comisura de sus labios e hizo un recorrido por los extremos de los mismos, sin apartar la mirada. Él castaño no se sentía con la posibilidad de mover su rostro y los ligeros toques de él pelinegro solo hacían que su corazón se acelerará, mientras sentía la cercanía de sus rostros. Su mente trabajó rápido y si estaba seguro de lo que estaba por pasar... Pero no ... En ese momento Jake alejó su rostro al igual que su mano, dejando al menor desconcertado.

- Lo siento, tenías una mancha. -

Él castaño solo pudo asentir, mirando por última vez él rostro contrario. Él no era tan tonto y claro que estaba casi seguro que eso iba a ser un beso... Pero simplemente no fue y se vió obligado a calmarse para continuar comiendo su postre como si nada hubiera pasado.

Terminaron y cuando tuvieron que pagar, él más bajo estuvo apunto de poner el dinero para lo que él consumió, pero Jake se adelantó y no dejó qué pagará, entonces lo hizo él. Él menor agradeció y se levantaron, él pelinegro volvió a tomar su mano y pronto comenzaron a caminar, mientras Jael seguía preguntándose que había pasado en ese momento y no se dió cuenta cuando llegaron a la tienda de importaciones.

- Entremos, niño. -

Pasaron a la gran tienda, y al parecer Jake sabía exactamente dónde quería parar y así lo hizo, en el pasillo de peluches, él contrario solo su mano y habló.

- Escoge uno ... - habló con desición, tanta que él castaño tuvo que voltear a verlo, primero con confusión y seguido negó. No quería abusar del mayor.

- Sí. Escoge él que más te guste, niño y no voy a aceptar un no por respuesta. Así que... - hizo un movimiento con su cabeza apuntando hacía los miles de peluches que había para escoger. Jael se sintió inseguro por un instante, pero la caricia en su mejilla que fue dada y la sonrisa que ahora le daba Jake, lo hicieron sentir más cómodo.

Se acercó lentamente a los peluches en los estantes y realmente no sabía decidirse por uno, pero finalmente lo hizo. Escogió uno y volteó a ver a Jake, quién sonrió para asentir y después extender su mano y que él contrario la tomará.

- Muy bien, niño. Entonces iremos a pagarlo. Lamento si tuvo que ser así, quería que fuera el peluche que más te gustara. -

Se detuvo por un momento y se inclinó tomando su rostro para plantar un beso en su frente. Sonrió al ver el sonrojo en las mejillas contrarias y empezó a caminar para ir a pagar, y es más que obvio que él pelinegro pagó por él peluche.

- Muchas gracias, no tenías porque molestarte, en serio. -

- No es nada, me gusta ver cómo sonríes cuando hay algo que te gusta. Así realmente espero que te acostumbres a ello. -

¿A qué se supone que estaba haciendo referencia Jake? ¿Habría más citas? O ¿Hablaba sobre que le compraría más cosas?. Una pequeña sonrisa se empezó a formar en sus labios y con su mano indicó que se agachara, y le dejo un beso en la mejilla, cosa que también hizo sonreír al contrario.

- Ya casi es hora. Vamos te llevaré a tú casa. -

Jael ni siquiera tuvo que esperar a que él mayor tomara su mano porque él mismo la acercó para realizar él agarre, mientras que en su mano contraria llevaba el peluche que le habían comprado.

...

Llegaron a la casa del más bajo, y este se dió la vuelta mirando al contrario para después soltar su mano lentamente.

- Muchas gracias, por lo de hoy... Realmente... Me gustó salir contigo - bajo un poco su tono de voz en lo último, ya que era un poco vergonzoso para él decir ese tipo de cosas.

- A mí también. Pasar tiempo con alguien tan lindo como tú, no es algo que pueda hacer todos los días. Fui afortunado. - se acercó al contrario con la intención de dejar un beso en su frente. Sin embargo la puerta fue abierta, dejando ver a los padres del castaño. Ay no ...

Jake se alejó del menor y miró a ambos señores quienes vieron a Jael y después al joven que acompañaba a su querido hijo.

- Buenas noches, señor y señora. - saludó con amabilidad y cordialidad, siendo su saludo correspondido.

- Buenas noches, joven... -

- Lo lamento, me presento, Soy Jake Gratte, y vengo a dejar a su hijo. Lamento si lo retuve unos segundos y les agradezco por dejarlo salir conmigo. -

La mamá de Jael asintió con amabilidad y sonrió ligeramente, mientras que él padre del castaño continuaba un poco serio.

- Un gusto jovencito. - él señor extendió su mano para saludar al pelinegro quién estrecho su mano en un agarre firme y seguro que pareció convencer bastante al mayor de todos y unos instantes después se soltaron.

- Bueno, realmente fue un gusto conocerlos, ahora me tengo que retirar. - dijo mirando a los padres del castaño, para después dirigirse a este y solo despedirse con la mano para retirarse de la casa ajena emprendiendo su camino a la propia.

Mientras tanto Jael volteó hacía sus padres y sonrió a ambos para que estos le hicieran una seña de que pasará a la casa. Él menor entró y escuchó la puerta ser cerrada.

- Y, bien ¿Cómo te fue, cariño? Y eso? - preguntó su madre dirigiendose al peluche que traía en su mano.

- Ah... Esto... Bueno Jake me lo compró. - sonrió un poco nervioso ante la mirada que sus padres le estaban dando.

- Ah mira, y ¿Cómo les fue en la cita? ¿Qué hicieron?. Cuéntanos, hijo - esta vez fue su padre que junto a su madre iban al sofá de la sala de estar para sentarse.

- No hicimos mucho,primero fuimos a una cafetería y después fuimos a comprar este peluche. Él pidió que lo escogiera y luego me trajo de regreso. - no dio muchos detalles de lo que había pasado exactamente, pero no estaba ocultando nada, ellos solo preguntaron que hicieron, no estaban pidiendo detalles.

Más de lo que esperaba, la charla con sus padres duró un poco más. En esta su padre le había dicho que a simple vista parecía ser un chico con carácter y su madre que había sido muy cortes y amable, aunque claro no paso desapercibido los comentarios sobre su estatura y que seguramente sus padres podrían ser igual de altos. De nueva cuenta, una ves más le pidieron que no fuera tan rápido con ese chico y que si un día intentaba hacerle algo que él no quisiese que no durara en alejarse inmediatamente de él.

....

Por el día siguiente, le contó a sus amigos como había ido en su cita. Pero no conformes con eso, ellos esperaron a que fuera lunes y lo convencieron en él descanso para que le contará con detalles que había pasado con él pelinegro.

- ¡No me lo puedo creer! Entonces, se iban a besar - dijo emocionada su amiga Savannah, quien parecía morirse de la emoción al estar escuchando su historia.

- Osea sí... Yo creo que sí... Pero no paso, no hubo beso - aclaró él castaño y sonrió después. No quería decírselos, pero en el fondo, él esperaba que ese beso si hubiera llegado a concretarse. Tal vez sería en otra ocasión.

- No te preocupes, yo creo que muy pronto se hará realidad ese beso, de mí te acuerdas si no es cierto - afirmó Michael y logró sacarle una risa al contrario.

Solamente esperaba que si fuera cierto. ¿Se imaginan? Que Jake le proponga a Jael si quiere ser su novio.

 Prometí Cuidarte Donde viven las historias. Descúbrelo ahora