Después de esa tarde y una larga plática con sus amigos, se tenía que enfrentar ahora a algo que no quería, o bueno algo que lo ponía nervioso. Hablar con sus padres para pedirles permiso, porque obviamente él no quería mentirles sobre a dónde iba o con quién en este caso, ya que Jake no había sido específico a qué lugar quería llevarlo. Entonces solo quedaba decirles que si podía salir con un "amigo" que ni siquiera era de su escuela y era mayor que él.
Okey. Nada podría salir mal ¿Cierto? Después de todo, él no era alguien problemático y estaba seguro de que Jake no le haría nada si está vez salían ellos solos.
- Mamá... Papá... Yo... Q-quiero preguntarles algo. - hablo con un toque de nerviosismo en su voz.
- Claro hijo, puedes preguntarnos lo que sea. Vamos, cariño - sonrió la mujer que acarició él cabello de su pequeño hijo.
- Y-yo... Bueno, un amigo me invitó a salir este sábado... Yo ¿Podría ir con el? Solo un rato - trató de sonar seguro de sus palabras y sí lo estaba, sin embargo no estaba pidiendo un permiso cualquiera para él. Regularmente solo salía con sus amigos y sus padres no tenían problemas con ellos, pero ahora que no iban sus amigos y en vez de eso saldría con un chico que sus padres no conocían.
- ¿Amigo? ¿Estás seguro, hijo? No hablo de la salida, sino de que solo sea tu amigo. - interrogó su padre con un rostro serio, pero no porque estuviera enojado sino porque él siempre buscaba proteger a su hijo y cuidarlo y no permitiría que cualquiera pretendiera acercarse a él y tratar de hacerle daño o utilizarlo para cosas peores.
- Si, papá. De verdad... Él es un chico muy bueno y amable. Es también él que me acompaña cuando salgo de la escuela. -
En ese momento sus pares se miraron como si estuvieran teniendo una conversación con la mirada y en silencio.
- Así que es ese chico... Dijiste que va en la preparatoria ¿Cierto?. ¿Tiene 17? - cuestionó su madre y él castaño asintió a sus preguntas. Realmente en este momento sentía nervios de lo que pudieran decidir sus padres. Era más como qué, Jake era solamente dos años mayor pero eso marcaba una diferencia de vivencias cuando se trataba en la adolescencia. Sin mencionar que por lo que tenía entendido casi siempre estaba solo en casa y conducía una motocicleta. Era casi un adulto.
- Uhm ... Bien... Pero queremos lugar y hora. Si ese chico no te dice a dónde van a ir exactamente y a qué hora van y a qué hora regresan, ten por seguro que no vas. -
Él menor sintió salir todo el aire que había estado reteniendo hasta el momento y sonrió hacia sus padres para agradecerles y decirles que les daría el lugar y la hora exacta de su salida... O ¿Cita?... Podría decirse que era lo mismo.
- Pero hijo, solo una pregunta... Ese chico, él ¿Te gusta?. Bueno él te está invitando a salir y tú estás aceptando, así que estarías llendo a una cita con él. -
Jael no supo que responder exactamente, su madre a veces solía ser muy directa y aunque lo intentará no podría engañarla, porque ella era una experta en leer sus expresiones y lo conocía mucho mejor que nadie.
- Bueno... Lo que pasa es que... - suspiró, ¿A quién estaba tratando de engañar? Ni siquiera de sus amigos pudo escaparse de esa pregunta. -Yo ... S-sí... Creo que sí... -
Sus padres asintieron mirando a su hijo. Entendían perfectamente lo que muy probablemente su hijo podría estar sintiendo en estos momentos, pero tampoco querían arriesgarse a que de nuevo le rompieran el corazón y lo hicieran infeliz. Así que también debían tomar más precauciones a partir de ahora.
- Esta bien, cariño. Respetamos y entendemos lo que sientes, pero aún así trata de ir despacio con él, no queremos que te exaltes y te dejes llevar por los primeros tratos bonitos que te pueda dar ese chico. -
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Prometí Cuidarte
Teen FictionJael, acaba de terminar con su novio, que era un total idiota y cree que no va a poder superarlo. ¿Llegará otro amor para nuestro protagonista? O ¿Seguirá amando a su antigua pareja?
