Saura
- Hace casi un mes que volviste a Alemania y ahora estamos caminando pleno aeropuerto de Bogotá, no puedo creer que realmente quisieras volver Saura - dice mamá y volteo a verla -
- Quedarme en Alemania me volvería loca, además sólo vengo el tiempo necesario para la sede y la boda de David - respondo tranquilamente -
- Tranquila amor, igual y nos gusta Bogotá - dice Edward y me rio -
- ¿Si recuerdan que Amanda Silva es bogotana, verdad? - pregunto sarcástica -
- ¡Saura Isabel! - chilla mamá y alzo una mano en forma de paz -
Salimos del aeropuerto y respiro profundo aquel aire que por semanas extrañé, no puedo creer que ya sea fin de mes y si esté de regreso a mi país, nos acercamos a la acera y con solo una mano alzada de mamá tres taxis estaban a nuestra disposición, Edward se ríe y mamá elige el taxi del medio, medio rara la doña pero bueno.
Edward me ayuda a subir las maletas junto al señor del taxi y le agradecemos, Edward se sube de copiloto y nosotras atrás, mamá da la dirección de la mansión y la miro unos segundos pero se ve realmente ingenua de que me va a doler pisar esa casa, me pongo los lentes de sol y miro por la ventana, sonrío viendo lo hermosa que es mi Bogotá, sí te extrañaba hermosa Bogotá, pienso mientras vamos camino a la mansión.
Un rato después llegamos a la mansión y nos bajamos del coche, miro hacía la mansión Silva y millones de recuerdos vienen a mi mente, escucho mi nombre y ayudo a Edward con las maletas, después de todo estar listo le pago al señor, le agradecemos y se sube a su taxi para irse, vuelvo la vista a mamá y asiente, resoplo y asiento para agarrar mi maleta, Edward lleva las de él y mi madre, así que lentamente nos acercamos a las escaleras y subimos para llegar finalmente a la entrada.
Estamos frente a la entrada y realmente me tiemblan las piernas, no quiero entrar, no puedo. Muchos recuerdos de Catalina vuelven a mí y siento un nudo en la garganta, mamá encuentra las llaves y las saca para finalmente abrir la puerta, todo se mantiene intacto y es gracias a Julián, metemos las maletas y mamá le pide a Edward que suba con ella para así llevar las maletas y que conozca la casa, Edward asiente y lleva las maletas.
Volteo la cara hacía la cocina y respiro profundo, camino lentamente hasta la entrada de esta y me apoyo en el umbral, sonrío mientras entre mis recuerdos veo a mi nana en la cocina haciendo alguna comida exquisita y cantando. Cantándome.
Flashback
Llego a la mansión y saludo a Julián, subo las escaleras y abro la puerta de la entrada, entro y cierro otra vez, miro hacía arriba y luego hacía la cocina, camino lentamente hasta la entrada y me apoyo del umbral mientras me cruzo de brazos, veo a mi nana picando unas verduras mientras canta y me le uno, se asusta y me rio.
- ¡Me asustaste! - chilla y me rio para acercarme -
- Así tendrá la conciencia usted doña - digo y agarro sus mejillas para dejarle un beso en la frente -
- Doña su abuela mija - se queja y me rio -
- Pero una doña hermosa - respondo con una sonrisa pícara -
- ¡Isabel! - me regaña y me rio negando -
- Te quiero nana - susurro y la abrazo -
- Te quiero mi niña - susurra y sonrío sintiéndome en casa -
Final Flashback
- ¡Estamos listos! - escucho a mamá y reacciono -
- Niña Saura - dice Julián asombrado y sonrío para acercarme -
- Hola Julián - lo abrazo y aún sigue impactado - mamá esta afuera - le aviso alejándome -
- ¿Catalina cómo está? - pregunta preocupado y sonrío triste -
Los años no pasan en vanos, detallo las líneas de expresiones en Julián y se ve tan maduro como lo estaba mi nana pero con más vida, lo abrazo fuerte y creo que es más para no romperme otra vez, me alejo y pone el pulgar en mi mejilla para borrar una lágrima, me quito los lentes de sol y lo miro a los ojos.
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Causa y Efecto part II
RomanceHelen Cáceres, una chica que a sus 26 años ya está estable tanto en lo laboral como en lo personal, una novia "Perfecta" todo iba bien y con una boda en puerta. Saura Silva, una mujer que casi todo lo había logrado en la vida, a sus 25 años ya tení...
